31/01/2011

el Opus Dei tiene proyectos para la evangelización de Europa?

Recibe primeramente cordiales saludos y felicitaciones por tu pagina el Opus Dei al Día.

Acostumbro venir a Suecia, Estocolmo una vez anualmente. En esta ocasión estaré en total tres meses debido al advenimiento el pasado 22 de diciembre de mi nieta.
Te cuento que estoy altamente impresionado por la falta de sentido espiritual como se celebro la Navidad. Fue un acontecimiento social, de vacaciones para los niños y de encuentro entre los miembros de las familias.

Solo participamos en la Santa Misa del día 25 en la catedral católica.

No he visto templos católicos cerca de mi comunidad, para asistir los domingos a misa debo tomar autobús-tren y metro de ida y lo mismo de regreso, en total son dos horas de transporte.

En la escuela de mi nieto, séptimo grado no se les habla para nada de religión y los niños en su gran mayoría no participan en ninguna actividad religiosa.

Felizmente mi nieto lo puse en contacto con el Opus Dei de acá y empezó un curso de guitarra por 6 meses y seguramente recibirá formulación y dirección espiritual.

Ante este panorama tan deprimente me pregunto si el Opus Dei tiene proyectos especiales para la evangelizacion católica en Europa. Se me ocurre que la promoción de diáconos permanentes casados pudiera ayudar a incrementar el apostolado a nivel de las comunidades que no dispongan de templos físicos. A este respecto recuerdo que en mi casa en Venezuela, San Cristóbal exactamente, el Opus Dei inicio los primeros retiros en mi propio hogar, y ahora tenemos casa propia y un apostolado intenso. Aun así le llevo al Señor Obispo la idea de promover el diaconado permanente entre personas casadas, pues los protestantes están aumentando fuertemente su actividad y los católicos nos vemos limitados solo a la actividad parroquial.

En fin te escribo estas notas para recoger tus impresiones.

Te animo a seguir adelante con el apostolado electrónico.

Que el Señor continue bendiciendo tu labor.
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Voy a rezar por Suecia, para que se pueda extender, más el cristianismo, y también que tú yo no dejemos de rezar por el mundo entero que necesita, ser re cristianizado.
Gracias por tu post y muchos saludos

27/01/2011

… y a mi me besó la frente!!!!

Como se acerca la beatificación de Juan Pablo II (1-mayo-2011), comparto con vosotros unas fotos muy especiales para mi, cuando el 2-abril-1996 Juan Pablo II nos recibió a toda la familia… y a mi me besó la frente!!!!

Nunca olvidaré ese día: ahí podéis verme, cuando no era barbudo ni gafotas, primero levantando a mi hermano y luego con mi hermana :-)

(al pinchar en las fotos, se ven más grandes)

con Juan Pablo II 1

con Juan Pablo II 2

con Juan Pablo II  3

con Juan Pablo II  4

con Juan Pablo II  5

26/01/2011

" No te olvides de tratar este tema con Dios en la oración"

tengo 21 años de edad y quiero ser sacerdote poseo 8 de 12 módulos en derecho y 3 en medicina a mi no me gustan estas carreras las sigo por obligación pero la verdad es que quiero ser sacerdote desde muy pequeño, bueno he tratado de hablar con el sacerdote pero siempre que voy dicen que esta ocupado y muchas cosas mas solo quiero saber que se hace para ser sacerdote, si se paga algo y a donde debo ir si mi párroco no quiere atender
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No te olvides de tratar este tema con Dios en la oración, pedirle luces para que te confirme esta vocación tan sublime... Y quiérele mucho en la Eucaristía.
Recuerda: "Quien busca, encuentra".
Te tendré presente en mis oraciones.

24/01/2011

Una cosa es sentir y otra consentir

Tengo 23 años y me siento atraida por personas de mi mismo sexo (mujeres). No puedo evitarlo, he pensado que puede ser algo diabolico, pero no lo siento como tal. Siento que si Dios me ha hecho así será por alguna razón, pero no puedo evitar pensar que si se deberá a que he hecho algo malo. ¿Me quiere Dios?, ¿Dejaré de acarrear esta penitencia?
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Claro que te quiere! Como que ha dado toda Su Sangre por ti. Además una cosa es sentir y otra consentir.

Yo hablaria con un sacerdote de confianza y ya verás que paz.....

20/01/2011

una familia de opus dei acabe desestrucrurada

es posible que una familia de opus dei acabe desestrucrurada y nadie se hablke entre ellos ?
tanta religion para que sirve si ni las familias se pueden queres?
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Ser del Opus Dei no te "vacuna" contra nada y más cuando es una cosa de dos. En el Opus Dei como en otros movimientos se cuida la formación, los sacramentos y el vivir cotidiano, pero la libertad de cada uno es grande para caer... o para que Dios no impida que nos sucedan cosas que luego vemos que nos convenían aunque al principio no pareciera así. Es difícil que con oración, sacramentos, ayuda profesional, etc., un matrimonio se vaya a paseo, pero no imposible.

17/01/2011

A mí Juan Pablo II me besó en la frente



El pasado 14 de enero por la mañana (hora española) se anunció que la beatificación de Juan Pablo II será el 1 de mayo de 2011 en Roma. Espero que hayáis sacado ya los billetes de avión, porque los precios se multiplican cada día.

Os dejo este vídeo divertido de las actuaciones de un payaso delante de Juan Pablo II. En él se ve reír al Papa como nunca.

Yo me considero más afortunado que ese payaso, porque en la Semana Santa de 1996 Juan Pablo II me besó en la frente. Cosa que el payaso no consiguió :-)

12/01/2011

Hackers y troslls quieren reventar el foro de "Opus Dei al día"

Hackers y trolls

Ayer "Opus Dei" fue Trending Topic o Tema del momento en Chile. Esto significa que fue uno de los 10 temas de los que más se habló en Twitter. Sobre Twiiter te puedes leer guía: ¿Cómo usar Twitter?

Se ve que esto no gustó a algunos amantes de la libertad de expresión, que dejaron diversos mensajes en Twitter.

Por ejemplo, algunos animaron a sus amigos hackear esta página, copio un mensaje de ayer:

está aburrido y tiene ganas de hackear??? juegue (está hecha con joomla)

Aquí podéis leer el mensaje original en Twitter.

Por si alguien no lo sabe, "hackear" significa dejar la página fuera de servicio, para que los usuarios no puedan verla. Algo que, dicho sea de paso, ya nos han hecho en otras ocasiones, por ejemplo:

  1. hace poco, cuando tuvimos que cambiar de servidor: ayer hackearon esta página web
  2. el 19-marzo-2010: otra vez hackeados
  3. el 29-abril-2009: nos han hackeado una vez más

Ahora vamos con los trolls:

Trolls y hackers

Otros, en cambio, animaban a sus seguidores a trollear el foro de opusdeialdia.org. "Trollear" significa dejar gran cantidad de mensajes críticos e insultos en el foro, sin atender las respuestas, para cargarse el debate y hacer perder el tiempo a los usuarios del foro. Aquí tenéis mensajes de 3 susuarios diferentes que copio de Twitter de ayer:

LOL Kill it with fire! Foros trolleables... el foro del Opus Dei

wn, el foro Opus Dei es OSOM!!... digno para entrar a trollear xD

Foros trolleables... el foro del Opus Dei

Estos mensajes originales en Twitter podéis verlos en 1, 2 y 3

Y mi respuesta a estos visitantes:

Queridos hackers y trolls,

Comprendo y respeto vuestra postura. Entiendo que no os guste esta web. Me parece bien que estéis en contra. Pero, por favor, dialoguemos como personas. Pienso que a veces las incomprensiones son fruto de malentendidos o de ausencia de diálogo constructivo. Me parece que si hacemos un esfuerzo por dialogar, ambos podemos aprender.

Si queréis conocer otra versión del Opus Dei diferente a la vuestra, podéis entrar en la web oficial del Opus Dei. Y si queréis otra versión diferente a la vuestra y a la "oficial", podéis ver este vídeo de entrevistas por la callle sobre el Opus Dei:



Siempre que queráis, podemos hablar como personas en el foro. Estaré encantado de hacerlo, para ayudaros a responder vuestros interrogantes y aprender de vosotros. Gracias.

PD: por si os quedáis con ganas de ver el final del vídeo, sigue en Opus Dei: y tú qué dices?

11/01/2011

cómo se maneja dentro del Opus Dei la posesión de riqueza?

Investigando sobre la relación entre manejo del dinero y filiación religiosa encontré que, en general, para los católicos, la relación es ambivalente, especialmente cuando se la compara con la que tienen los protestantes. Mientras que para estos la Gracias de Dios es un regalo que se manifiesta en la vida terrenal, para aquellos es algo que se decide en el día del juicio final, donde "será más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico por la puerta del cielo".

Sin embargo, pareciera que el concepto del dinero dentro del Opus Dei es distinto, que no hay problema con la posesión de dinero. ¿Podría explicarme cómo se maneja dentro de La Obra la posesión de riqueza material?
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Tal vez te has querido referir en cómo entiende el Opus Dei la virtud de la pobreza, lo cual tiene que ver con el manejo del dinero o los bienes materiales.

Si es así, me permito comentar que el Opus Dei no tiene una doctrina propia, sino que es la misma de la Iglesia Católica, que es universal. Y lo que enseña la Iglesia respecto a la virtud de la pobreza es que no tiene que ver nada con el tener o no tener posesiones, sino en el uso que se les da y la actitud de fondo con que se utilizan, que debe ser siempre para la gloria y el servicio de Dios y a los demás.

En otras palabras no es pobre de espíritu el que carece de bienes materiales, sino el que vive desprendido de ellos para tener su corazón (sus ambiciones, sus preocupaciones) sólo en Dios. De esta manera, una persona con muchas posesiones o riquezas también puede ser santo, tan santo como un pordiosero, depdendiendo del amor de Dios y servicio al prójimo que puso en esos bienes.

Hay una anécdota que contaba san Josemaría a este respecto. Una vez le tecó observar a niño pobre, que asistía todos los días a un comedor de beneficencia, en donde le daban un poco de comer, pero a diferencia de los demás niños, éste tenía su propia cuchara. Una pobre cuchara de peltre, pero "su" cuchara; la que miraba y lamía antes de guardarla en su bolsa. Ese pobre muchacho estaba apegado a su cuchara. En cambio, por aquella época, san Josemaría también atendía espiritualmente a una mujer de mucho dinero, pero que para ella misma no gastaba nada, y en cambio a su servidumbre no le faltaba nada, y ayudaba a mucha gente. Esa mujer vivía la pobreza.

Lo importante es que lo material no sea nuestro tesoro, porque eso supone poner en ello el corazón (los afectos, la atención, el vivir para eso). Lo dice la Biblia: Donde está tu tesoro, ahí está tu corazón. Por tanto, nuestro único tesoro, para ricos y pobres, debe ser Dios.

Ojo: una cosa es la pobreza como virtud cristiana, o sea la actitud de desprendimiento (pobreza de espíritu), y otra muy distinta es la pobreza como situación socio-económica, a la que hay que combatir siempre, y es una de las primeras resposabilidades como cristianos. Ayudar a los que están necesitados. No sólo es un deber de caridad, sino de justicia. Y este deber no tiene límites, "a los pobres los tendréis siempre" dice el Señor. Lo que hagamos con las personas que sufren pobreza eso mismo se lo hacemos a Dios.

10/01/2011

El opus dei este acojona parace una secta

El opus dei este acojona parace una secta vi otro video en el que los veias a todos actuando igual.....
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la gente que está de botellón y todos hacen lo mismo ¿tambien son una secta?
conoce el Opus Dei, no es tan dificil, seguro que en tu ciudad hay un centro y luego saca las conclusiones que quieras.

07/01/2011

Las noticias más leídas de 2010: vídeos, hackeo de esta web, Benedicto XVI, varias guías y más

Lo más leído de 2010

Vídeos, hackeo de esta web, Benedicto XVI y varias guías han sido las noticias más leídas de este blog en 2010. Casi todas estas noticias y vídeos me los habéis enviado vosotros: gracias!

Espero que el 2011 sigáis construyendo esta web con vuestras noticias y vídeos: esta página ya sabes que la construís cada uno con vuestras ideas y aportaciones.

  1. Navidad versión 2010. La Virgen y San José usando Gmail, Wikipedia, Facebook, Amazon, iPhone y más :-) : esta web fue la primera de habla hispana que incluyó este vídeo, que ha dado la vuelta al mundo estas Navidades. La noticia más leída del año.
  2. Ayer hackearon esta página web, ahora publicidad la 2ªnoticia más leída del año, contando cómo me hackearon la web y explicando por qué tiene publicidad
  3. Vídeo: “Amor sin remordimientos” de Jason Evert y Crystalina Padilla: sobre cómo vivir un noviazgo cristianamente
  4. Benedicto XVI, sacerdotes, pederastia y pedofilia: recopilación de fuentes: muchas visitas; muchos me habéis enviado más noticias para la recopilación, que ahora es muy completa: gracias
  5. Descargar gratis libro: “La luz del mundo” de Benedicto XVI: recibió muchas visitas, hasta que desde la editorial me exigieron que quitara el libro :-(
  6. Mi regalo de cumpleaños: 27 años :-) : alubión de felicitaciones por mi cumpleaños… y para ver el regalo que hice: gracias :-)
  7. Cómo influir en internet en 10 pasos: con récord de comentarios de los últimos meses; es una guía que escribí a petición vuestra
  8. ¿Cómo usar Twitter? 11 preguntas y respuestas
  9. Sara Carbonero ha puesto de moda pulseras decenario o rosario: gracias!
  10. 26 consejos prácticos para recristianizar el mundo
  11. 7 mandamientos para destruir cualquier matrimonio y 7 para un matrimonio feliz
  12. 10 formas de difundir ideas cristianas con Facebook
  13. 16 pasos para escribir en internet y que muchos te lean: guía práctica, para completar la otra
  14. May Feelings III: vídeo, mayo, mes de María y los sacerdotes, gracias: esta web fue la primera que publicó este vídeo, que ahora está por todos sitios, porque fui el primero al que se lo mandó el autor
  15. Pssst… un secreto: hemos salvado 3 vidas de la muerte y 17 personas han cambiado su vida
  16. ¿Nos casamos enamorados y ahora sólo discutimos: qué hacer?: dos vídeos que merecen la pena y me han mandado dos lectores de la página

Reiterada invitación a la alegría

Carta del Prelado (enero 2011)


Haciéndose eco del mensaje del Santo Padre para el nuevo año, el Prelado del Opus Dei habla en su carta de enero de la libertad, necesaria para "amar a Dios y por Él a todos los hombres".


06 de enero de 2011


PDF: Carta del Prelado (enero 2011)

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

Desde la noche de Navidad, y repetidamente a lo largo de las jornadas siguientes, la liturgia pone en nuestros labios las palabras de un Salmo: cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor, la tierra entera. Cantad al Señor, bendecid su Nombre; anunciad, día tras día, su salvación. Proclamad su gloria a las naciones, sus maravillas a todos los pueblos[1].

Esta reiterada invitación a la alegría tiene un motivo claro: el nacimiento del Hijo de Dios, que se ha hecho hombre sin dejar de ser Dios, para alcanzarnos la verdadera libertad. «Dios Padre, cuando llegó la plenitud de los tiempos, envió a su Hijo Unigénito, que —por obra del Espíritu Santo— tomó carne en María siempre Virgen, para restablecer la paz, para que, redimiendo al hombre del pecado, adoptionem filiorum reciperemus (Gal 4, 5), fuéramos constituidos hijos de Dios, capaces de participar en la intimidad divina: para que así fuera concedido a este hombre nuevo, a esta nueva rama de los hijos de Dios (cfr. Rm 6, 4-5), liberar el universo entero del desorden, restaurando todas las cosas en Cristo (cfr. Ef 1, 9-10), que las ha reconciliado con Dios (cfr. Col 1, 20)»[2].

El Redentor nos ha traído, además de otros bienes innumerables, el gran don de la libertad, para poder servir a Dios por amor, movidos interiormente por el Espíritu Santo, que nos ha hecho «hijos en el Hijo»[3]. Por nuestra incorporación al Cuerpo místico de Cristo, se ha arrojado lejos de nosotros el temor que nos sujetaba a esclavitud. Como recuerda San Pablo: fuisteis llamados a la libertad (...). Para esta libertad Cristo nos ha liberado. Manteneos, por eso, firmes, y no os dejéis sujetar de nuevo bajo el yugo de la servidumbre[4].

San Josemaría, comentando unas palabras del Evangelio —veritas liberabit vos[5], la verdad os hará libres—, escribía: «¿Qué verdad es ésta, que inicia y consuma en toda nuestra vida el camino de la libertad? Os la resumiré, con la alegría y con la certeza que provienen de la relación entre Dios y sus criaturas: saber que hemos salido de las manos de Dios, que somos objeto de la predilección de la Trinidad Beatísima, que somos hijos de tan gran Padre. Yo pido a mi Señor que nos decidamos a darnos cuenta de eso, a saborearlo día a día: así obraremos como personas libres. No lo olvidéis: el que no se sabe hijo de Dios, desconoce su verdad más íntima, y carece en su actuación del dominio y del señorío propios de los que aman al Señor por encima de todas la cosas»[6]. Recojo tantas consideraciones de nuestro Padre porque son como monedas de oro que el Señor pone en nuestras manos; saquemos todo el sentido que les daba quien sólo buscaba fomentar el seguimiento de Jesucristo y el servicio a la Iglesia Santa y a las almas. Sí, os vuelvo a sugerir: acudid más a este tesoro, que nos unirá hondamente al querer del Cielo.

La libertad de amar a Dios y, por Él, a todos los hombres, surge como una de las principales consecuencias de la filiación divina. Por eso hemos de defenderla, respetarla y promoverla en todos los órdenes de la existencia. Es éste el tema señalado para la Jornada Mundial de la Paz que se celebra hoy, primer día de enero. En su Mensaje, titulado La libertad religiosa, camino para la paz, Benedicto XVI dirige un vibrante llamamiento a los estadistas, a los líderes religiosos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, para que promuevan y defiendan este bien grandísimo, propio de quienes han sido creados a imagen y semejanza de Dios, que —junto con el bien de la vida— constituye el fundamento más hondo de todos los derechos de la persona. «En efecto —escribe el Papa—, la apertura a la verdad y al bien, la apertura a Dios, enraizada en la naturaleza humana, confiere a cada hombre plena dignidad, y es garantía del respeto pleno y recíproco entre las personas. Por tanto, la libertad religiosa se ha de entender no sólo como ausencia de coacción, sino antes aún como capacidad de ordenar las propias opciones según la verdad»[7].

Nos viene a la memoria la apasionada defensa del don divino de la libertad, que San Josemaría llevó a cabo durante toda su vida. Muy claramente se manifiesta en su respuesta a la pregunta de un periodista. Decía nuestro Fundador: «el Opus Dei, desde que se fundó, no ha hecho nunca discriminaciones: trabaja y convive con todos, porque ve en cada persona un alma a la que hay que respetar y amar. No son sólo palabras; nuestra Obra es la primera organización católica que, con la autorización de la Santa Sede, admite como Cooperadores a los no católicos, cristianos o no. He defendido siempre la libertad de las conciencias. No comprendo la violencia: no me parece apta ni para convencer ni para vencer; el error se supera con la oración, con la gracia de Dios, con el estudio; nunca con la fuerza, siempre con la caridad»[8].

Desgraciadamente, el derecho civil a honrar y servir a Dios según el dictado de la propia conciencia, encuentra hoy grandes dificultades en muchos países. En no pocos lugares, como lamenta con dolor el Romano Pontífice, «los cristianos son actualmente el grupo religioso que sufre el mayor número de persecuciones a causa de su fe»[9]; una persecución que con frecuencia —hemos sido testigos de este hecho recientemente, una vez más— desemboca en el martirio. «En otras regiones —prosigue el Santo Padre—, se dan formas más silenciosas y sofisticadas de prejuicio y de oposición hacia los creyentes y los símbolos religiosos»[10]. Ocurre incluso en naciones de mayoría y de tradición cristiana multisecular. Ante estos abusos del poder, ningún hombre y ninguna mujer honrados deben permanecer indiferentes. «Todo esto no se puede aceptar, porque constituye una ofensa a Dios y a la dignidad humana; además es una amenaza a la seguridad y a la paz, e impide la realización de un auténtico desarrollo humano integral»[11].

No penséis que la situación actual sea inédita. Quizá en nuestros días se manifiesta con mayor extensión y con matices nuevos, también porque las comunicaciones son más fáciles y rápidas, aunque no siempre en la opinión pública se atribuye a la intolerancia religiosa el relieve que merece. Pero no supone algo nuevo en la historia, como Jesús mismo advirtió: si el mundo os odia, sabed que antes que a vosotros me ha odiado a mí (...). No es el siervo más que su señor. Si me han perseguido a mí, también a vosotros os perseguirán. Si han guardado mi doctrina, también guardarán la vuestra[12].

Había sido anunciado en el Antiguo Testamento. Escuchemos de nuevo a San Josemaría: «recordad el salmo segundo: ¿por qué se han amotinado las naciones, y los pueblos traman cosas vanas? Se han levantado los reyes de la tierra, y se han reunido los príncipes contra el Señor y contra su Cristo (Sal 2, 1-2). ¿Lo veis? Nada nuevo. Se oponían a Cristo antes de que naciese; se le opusieron, mientras sus pies pacíficos recorrían los senderos de Palestina; lo persiguieron después y ahora, atacando a los miembros de su Cuerpo místico y real. ¿Por qué tanto odio, por qué este cebarse en la cándida simplicidad, por qué este universal aplastamiento de la libertad de cada conciencia?»[13]. Pregunta que se han formulado innumerables personas a lo largo de los siglos. La respuesta nos la ofrece la Sagrada Escritura, especialmente el libro del Apocalipsis, que —con un lenguaje lleno de imágenes y símbolos— describe las luchas de la Iglesia en el curso de la historia, hasta que Jesucristo venga en su gloria para tomar posesión definitiva de su reino.

«¿Que hay muchos empeñados en comportarse con injusticia?»
, escribía San Josemaría. «Sí, pero el Señor insiste: pídeme, te daré las naciones en herencia, y extenderé tus dominios hasta los confines de la tierra. Los regirás con vara de hierro y como a vaso de alfarero los romperás (Sal 2, 8-9). Son promesas fuertes, y son de Dios: no podemos disimularlas. No en vano Cristo es Redentor del mundo, y reina, soberano, a la diestra del Padre»[14]. La oración es la primera exhortación del Papa en su Mensaje: «invito a los católicos a rezar por sus hermanos en la fe, que sufren violencias e intolerancias, y a ser solidarios con ellos»[15]. Dirijámonos al Señor, cada día, con verdadera fe y confianza, con una petición sincera por todos los que sufren persecución —larvada o descubierta— a causa de sus convicciones religiosas. Os invito a actuar así, sirviéndome de aquellas palabras del Señor que estaban con frecuencia en labios de nuestro Padre, y que en la Obra recitamos cada día: ut omnes unum sint![16]; que todos sean una sola cosa, por el amor a Dios y el respeto a quienes son imagen de Dios. Así podemos colaborar en «la construcción de un mundo en el que todos puedan profesar libremente su religión o su fe, y vivir su amor a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente (cfr. Mt 22, 37) »[17].

Para que este anhelo de fraternidad universal no se quede en un deseo inoperante, esmerémonos en tratar con la máxima comprensión y delicadeza a los demás católicos, a cada uno, amando todos los caminos que en el seno de la Iglesia conducen a Dios. Acordémonos del pasaje del Evangelio, que narra la intolerancia de algunos Apóstoles de Jesús —aún no había descendido sobre ellos el Espíritu Santo— ante las actuaciones de quienes no se contaban entre el número de los discípulos: Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, porque no viene con nosotros. Jesús contestó: —No se lo prohibáis, porque no hay nadie que haga un milagro en mi nombre y pueda a continuación hablar mal de mí: el que no está contra nosotros, con nosotros está[18]. Nuestro Padre solía comentar así este pasaje: «hijos míos, no pongáis nunca obstáculos al trabajo apostólico de quienes trabajen por Jesucristo (...). A nosotros no nos molesta nadie. Nos da mucha alegría que todos trabajen: ¡que es un mar inmenso el mundo de las almas!, ¡que vosotros améis la labor de los demás! No nos estorba nadie»[19].

Actualmente, y siempre, una tarea de importancia capital consiste en enseñar a todos —especialmente a las jóvenes generaciones— a comportarse de esta manera. Por ejemplo, ¡qué gran labor pueden realizar un padre o una madre de familia con sus hijos, en el seno del hogar, con el ejemplo y con la enseñanza oportuna! Y lo mismo en la escuela, un profesor o una profesora con criterio cristiano. Y un amigo con sus amigos, en ese apostolado de amistad y confidencia que San Josemaría enseñó a realizar. Este es un modo eficacísimo de actuar, para desterrar «el fundamentalismo religioso y el laicismo», que son —como señala el Papa— «formas especulares y extremas del rechazo del legítimo pluralismo y del principio de laicidad»[20]. Con una acción capilar y constante, aunque pueda parecer de poca importancia, se da lugar a un fenómeno como el de la piedra caída en el lago, que produce círculos cada vez más amplios, cada vez más lejos[21]. ¿Rechazas las habladurías, por desgracia tan comunes? ¿Te ejercitas en la comprensión y, cuando resulta necesario, sabes hacer la corrección fraterna? ¿Respetas y no coartas el carácter de los otros?

Además, cada uno, en uso de su legítima libertad civil, procurará influir en las costumbres sociales y en las leyes con los medios honrados que tenga a su alcance, invitando a comprometerse en esta tarea de comprensión a otras personas que, aunque no tengan fe, son gentes de buena voluntad. Porque «la libertad religiosa no es patrimonio exclusivo de los creyentes, sino de toda la familia de los pueblos de la tierra. Es un elemento imprescindible de un Estado de derecho; no se puede negar sin dañar al mismo tiempo los demás derechos y libertades fundamentales, pues es su síntesis y su cumbre»[22].

Nos acercamos a un nuevo aniversario del nacimiento de nuestro Padre. En estas fechas, podemos hacerle el regalo de ser muy fieles a sus enseñanzas y de difundirlas, de modo que se extienda más y mejor el conocimiento de su figura y de sus escritos. Los que hemos vivido a su lado y le hemos tratado personalmente, podemos atestiguar la verdad de aquellas palabras que dejó escritas: «llevo toda mi vida predicando la libertad personal, con personal responsabilidad. La he buscado y la busco, por toda la tierra, como Diógenes buscaba un hombre. Y cada día la amo más, la amo sobre todas las cosas terrenas: es un tesoro que no apreciaremos nunca bastante»[23]. En el paso por la tierra y en las enseñanzas de este sacerdote enamorado de Dios —y, por tanto, de la libertad—, hallaremos puntos de contacto con las ansias de tantos amigos y compañeros que buscan el bien y la felicidad, y no los hallan, porque nadie les ha indicado dónde se encuentran.

Antes de terminar, deseo haceros partícipes de mi alegría por haber viajado a Bucarest, en Rumania, antes de Navidad. Las personas de la Obra que residen allí se desenvuelven gustosamente, con alegría, en medio de dificultades de espacio, del mínimo necesario de comodidad, como repetía nuestro Padre apoyándose en la doctrina de Santo Tomás de Aquino; y esa realidad lleva consigo muchos frutos de almas. Estuve sólo dos días, muy intensos, en los que pude tocar con la mano, una vez más, cómo el espíritu del Opus Dei arraiga en lugares de cultura y tradiciones diversísimas. Ayudadme a dar gracias a Dios y seguid pidiendo por la Iglesia y por el Papa, bien unidos a todas mis intenciones, ¡que son muchas!

Con todo cariño, os bendice y os desea un año 2011 lleno de frutos espirituales

vuestro Padre

+ Javier

Roma, 1 de enero de 2011.




[1] Sal 95 [96] 1-3.

[2] San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 183.

[3] Concilio Vaticano II, Const. past. Gaudium et spes, n. 22.

[4] Gal 5, 13 y 1.

[5] Jn 8, 32.

[6] San Josemaría, Amigos de Dios, n. 26.

[7] Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2011, 8-XII-2010, n. 3.

[8] San Josemaría, Conversaciones, n. 44.

[9] Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2011, 8-XII-2010, n. 1.[

10] Ibid.

[11] Ibid.

[12] Jn 15, 18-20.

[13] San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 185.

[14] Ibid., n. 186.

[15] Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2011, 8-XII-2010, n. 1.

[16] Jn 17, 21.

[17] Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2011, 8-XII-2010, n. 1.

[18] Mc 9, 38-40.

[19] San Josemaría, Notas de una meditación, 16-IV-1954.

[20] Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2011, 8-XII-2010, n. 8.

[21] Cfr. San Josemaría, Camino, n. 831.

[22] Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2011, 8-XII-2010, n. 5.

[23] San Josemaría, Es Cristo que pasa, n. 184.

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