Me parece que aquí has pedaleado un pelín. Personalmente no me creo que haya numerarios que sean del PSOE o de cualquier partido de izquierdas español. En otros paises, como ocurre en el Reino Unido, sí. Pero en España no.
¿Por qué? Porque en España los partidos de izquierda alientan políticas que dañan las raices de los valores cristianos y yo no creo que existan gentes del Opus Dei - numerarios o supernumerarios - que militen en contra de esos valores; lo cual me parecería razonable. En la linea de las metáforas que tu hace, sería tanto como decir que hay numerarios del Opus Dei que están a favor del matrimonio entre homosexuales y otros no; y todos conviven alegremente en la misma casa.
Me creo que en el Opus Dei no den consignas políticas, pero no me creo que haya gente que pertenezca al Opus y sea miembro del PSOe
Hay otros comentarios relacionados con este (como ¿Los del Opus Dei reciben directrices políticas? o Opus Dei y libertad política), que están recogidos en Opus Dei y política
Es algo difícil de creer. Puedes no hacerlo si no quieres. A mí también me extrañó mucho la primera vez que lo oí. Pero ya lo he oído contar varias veces, aunque nunca lo he visto.
En el Opus Dei no se can directrices políticas, ni siquiera consejos en materia política. Lo único que se hace es recordar las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia sobre ciertos temas relacionados con la política. Pero estas son enseñanzas que cualquier buen cristiano sigue.
Creo que no es fácil para un buen cristiano estar en un partido que defiende posturas contrarias a la Iglesia. Pero eso no quiere decir que sea imposible, porque comprendo que pueda haber cristianos allí intentando "enderezar" el rumbo de esos partidos. Por supuesto, un cristiano coherente -sea o no del Opus Dei- no puede estar a favor del matrimonio de homosexuales, porque esto va en contra de la ley natural (de esto hablan varios documentos de la Santa Sede).
31/01/2006
¿Puede haber personas del Opus Dei en el PSOE?
Numerarias auxiliares: indispensables en el Opus Dei
No estoy muy de acuerdo con el comentario sobre las numerarias auxiliares del Opus Dei, porque realmente son indispensables y aunque no se las conozca se nota que están ahí, y también se nota mucho cuando no están (por ejemplo en países donde la Obra aún no está muy extendida, o donde solo hay Centros de varones).Además es como si los monjes y las monjas de una orden vivieran juntos, es absurdo, ¿no?; pues igual los numerarios, aunque no sean religiosos, es absurdo preguntarse porqué no "miran a la cara" a sus hermanas, porque aunque están muy cerca de Dios, contra las tentaciones de la pureza lo mejor es huir, porque son personas de carne y hueso y pueden caer igual que cualquier otro...
Yo tampoco estaba de acuerdo con ese comentario. Creo que, si no fuese por su ejemplo y sus oraciones, no seguiría siendo del Opus Dei.
Gracias por este comentario.
Los comienzos del Opus Dei
Me parece que D. Francisco Ponz no ha fallecido y lo has podido fallecer tu por tus pistolas. Si es así, interesaría que lo resucitaras cuanto antes.Ya lo envié el otro día este comentario y o no llegó, o no me has contestado ni rectificado, si fuera el caso
javier cremades
(comentario a ¿Hay gente normal en el Opus Dei?)
Muchas gracias. Ya lo he "resucitado". Es la primera vez que me llega este comentario.
Los del Opus Dei no somos religiosos
Es txungo... desde la calle se ve a los numerarios como "monjes" solo que trabajando de abogados, ingenieros, taxistas, carpinteros.... cada cual ejerciendo su labor profesional, y eso sí, rezando muuuucho.
Pues lo principal que distingue a los monjes y a los numerarios es que en el Opus Dei, todos, TODOS, somos laicos.
Son gente que en un momento de su vida, vió que Dios les pedía que se entregasen por completo, y vieron que el lugar idóneo para hacerlo era el Opus Dei.
Es mi visión del asunto, pero claro yo no soy numeraria.
Estoy de acuerdo. Gracias por este testimonio.
Comentarios a "La vocación: ¿un arrebato o una llamada? (2)"
Publico un par de comentarios a La vocación: ¿un arrebato o una llamada? (2):
oye, tambien puede ser con algun sacerdote que no se siente en el confesionario e!!!
El caso es hablarlo con alguna persona, numerario, jesuita, trinitario, salesiano, que haya pasado por lo mismo, y no tiene porque ser sacerdote, puedes hablar con algun "monje". No de los de convento. Pero si que haya hecho votos y viva en una comunidad. Al igual que con algún numerario, que son laicos, por cierto :P no esta mal decirlo.
Esperaba este comentario.
Como cada uno es libre, lo puede hablar con quien le de la gana.
Pienso que estos temas es bueno hablarlos con un sacerdote. Lo digo porque yo lo hice en su día, y me fue bien. Pero, insisto, que cada uno lo hable con quien quiera. Como si quiere hablarlo con su vecino de arriba. Allá él (o ella).
No obstante, no me quería referir estrictamente a los sacerdotes que se sientan en el confesionario.
Creo que no me he explicado bien. Es una forma de hablar, para referirme a un sacerdote ejemplar.
Desde mi punto de vista, además de hablarlo con un sacerdote, se puede hablar con otras personas: los padres, un amigo numerario, un monje... También hice yo esto en su día. Además, ahora hablo cada semana con un numerario de estos temas, para pedirle ayuda y orientación. Pero creo que la función del sacerdote es fundamental para el discernimiento de la llamada.
Con esto no pretendo convencer a nadie. Sólo quiero contar algo que me ha ido bien a mí, y a muchos otros que conozco.
Yo hablo cada dos semanas con la numeraria, lo mismito que tu. Pero en su día, primer lo hable con una persona que tenía la misma vocación que yo, y fue la que me aconsejo. Y luego ya vino, el cura que me casara, el puñetero jefe, que no es de la obra, pero le quiero como si fuese de mi familia, luego el de la obra, y por ultimo la numeraria.
ah, y como no, mis monjis. Que sin ellas no estaría donde estoy, y lo habría dejado mil veces. Ellas me ayudan a seguir ahi cuando tengo ganas de huir.
Me alegro. Agradezco tu testimonio. Los caminos que Dios elige para cada uno son diferentes. Viva la libertad.
Rezo para que alguno de mis hijos sea del Opus Dei
yo rezo para que Dios de vocaciones a mis hijos, y rezo para que alguno de ellos, cuando los tenga, pidan la admisión en el Opus Dei, a su tiempo, cuando tengan claro lo que quieren hacer con sus vidas, pero que lo hagan. A su futuro padre, le daría un mal, pero creo que es importante que los católicos, rezemos para que nuestros hijos, si es la voluntad de Dios, tengan vocación a cualquiera de las realidades eclesiales existentes, tanto en el celibato, como en el matrimonio.
Haces muy bien. Conozco a muchas madres como tú.
Comentarios a "¿Será una endogamia el Opus Dei?"
(publico 2 comentarios a ¿Será una endogamia el Opus Dei?)
Hola... a tu comentario añadir que somos cada vez mas los que pertenecemos al OD sin serlo nuestros padres, e incluso ante la negativa de los mismos. Será porque siguiendo las palabras de Cristo: Yo no os he traido para que haya paz, si no para crear discordia entre el padre y el hijo, entre la suegra y la nuera...
Fuerte, pero lo dijo el.
Conozco muy de cerca al menos cinco personas que proveniendo de familias con alguno de los padres del Opus Dei ellos se han hecho de los Legionarios de Cristo (1) otra carmelita(1) una benedictina (1) sacerdotes diocesanos(2) y, si me pongo a pensar más despacio aumentaría la lista :)
Como dices, salen de familias sanas, cristianas, CON HIJOS, pues donde sólo hay uno o dos hijos es más fácil que AHÍ los hijos sean presionados a continuar obligadamente la estirpe, etc.
Gracias por vuestros testimonios.
Tercer comentario a "¿el Opus Dei roba a los hijos?"
Vaaale, con esto remato mi opinión: Creo que el problema principal es que "vosotros" y "nosotros" estamos en planos distintos.
Como muestra: Tú dices "Sólo Dios juzga - yo no soy quien" yo pienso "de acuerdo, Dios nos juzgará, pero somos responsables de todos nuestros actos" y te aseguro que cuando tienes que jorobar el mes de vacaciones para atender una cadera rota y te explican que no pueden ayudarte ni siquiera una semana "porque coincide con el retiro anual" -por supuesto en lugar de costa:casa maravillosa y múltiples excursiones, por lo que he visto, cuesta mucho no creer que Dios haría lo que yo hago en lugar de vivir espiritualmente el verano.
Por eso, si uno de mis hijos fuera por clubes del opus, no me haría ninguna ilusión... Porque creo que les apartaría del auténtico espíritu de Cristo.
No quiero resultar insultante. Por eso creo que aquí remato mi intervención. Disculpas si os he ofendido.
Un saludo.
No sabes cuánto siento el problema de tu cuñada. Espero que se arregle cuanto antes.
Perdona que te insista, pero me parece que lo mejor es hablarlo, ceder ambas partes un poco y, así, conseguir salir ganando las dos.
No has sido insultante. Símplemente has dicho lo que pensabas.Yo te diré ahora lo que pienso, para ver si, ayudándonos mutuamente, nos acercamos más a la verdad.
Me sorprende bastante que creas que el Opus Dei -que es una parte de la Iglesia católica, y cuyo fundador ha sido canonizado por el Papa- aparta del espíritu de Cristo. Pienso, y esto es una opinión personal, que se aparta del espíritu de Cristo el que se aparta de la Iglesia (fundada por Jesucristo), o no cree los dogmas de fe promulgados por el Papa (como, por ejemplo, que su fundador está en el cielo y ha sido puesto como ejemplo para todos los cristianos).
Un saludo. Espero haberte ayudado.
Las familias de las personas del Opus Dei
(publico un par de comentarios al post: ¿El Opus Dei roba a los hijos? )
¿Le pedirías a una monja de clausura que abandonase su convento de vez en cuando para ir a visitar a su padre de 80 años?
Pues es lo mismo. Una vez que pides la admisión en la obra, además de tu familia de sangre, te unen unos lazos espirituales a tu familia en el OD, tus comaperñas, tus amigas, tus hermanas.
Es normal no entenderlo. A mi, todavía me cuesta comprender algunas actitudes. Pero no es cierto que las numerarias se desentiendan de sus padres.Te puedo contar de unas cuantas numerarias, que han tenido que dejar sus ciudades e irse a sus lugares de nacimiento, y a vivirse a casa de sus padres desatendiendo su "labor" dentro de la Obra. Cada una tiene sus circunstancias. No puedes generalizar.
Normalmente, desde la calle, se tiende a ver a los numerarios (y no digo a los agregados) como a los hijos solteros que deben de encargarse de sus padres, porque los supernumerarios, estamos para tener hijos y para tener una vida, "mas normal".... Pues de eso nada monada. Todos somos hijos, hermanos, nietos por igual. Y la labor hay que repartirla por igual. En la mayor parte de casos que conozco dentro de la Obra, sucede esto. Si conoces algun otro en el que no, creo que deberías hablar despacio con la persona y hacerle ver su actitud.
Y el 2º: Ya, pero luego si les dices que son "monjitas" o simplemente "religiosas" te aseguran que no, que ellas son de lo más normales.
Y en cuanto a lo de las monjas, yo recuerdo varias profesoras de mi colegio (religioso) que abandonaron su puesto de trabajo por un tiempo por ir con sus padres ancianos.
Me da igual, el mismo esfuerzo que hago yo "desatendiendo" mis labores de madre, de profesional o de ama de casa (intento compaginar los tres), para arrimar el hombro, podrían hacerlo ellas... Te repito que yo lo hago con mis suegros, no con mis padres, y también podría argumentar que no son mi verdadera familia...
Lo único que sé es que cuando hemos tenido marrones gordos (y ha sido a menudo) en los que yo he tenido que tirar del carro no he recibido ni una llamada, ni un apoyo. Mi marido me dice lo mismo que vosotros: que ella reza mucho. ¿Sabes que creo yo? Que a Dios rogando y con el mazo dando, y yo también rezo, sin tanta alharaca.
Seguís sin convencerme. Un saludo
Me hago cargo. No es algo fácil de entender, como te dije.
No pretendía convencerte. Como no pretendo convencer a nadie con mi blog. Lo único que quiero es contar lo que a mí me ocurre. Para que sea una opinión más en la web. No cuento teorías -o, al menos eso intento-, sino lo que me ocurre.
No pretendo juzgar a nadie, porque el que juzga es el Señor. En cambio, sí que prucuro comprender a todos. Por ello entiendo tu punto de vista, y también el de tu cuñada. Supongo que hará todo lo posible por atender a su familia. Aun así, yo le contaría, con calma, todo lo que pienso de lo que hace (soy de los que perefieren decir las cosas claras). Además, creo que hablando se entiende la gente.
Por si te sirve, te diré que suelo ir a ver a mis padres cada semana, o cada dos semanas, según las temporadas. Y rezo por ellos a diario. Por teléfono hablamos más a menudo, sobre todo ahora, porque mi padre me está ayudando a diseñar una gran página web, que saldrá a la luz dentro de poco.
Un saludo.
¿Cómo cuidan los del Opus Dei de sus familias?
... pues que quieres que te diga. Yo tengo una cuñada que lleva desde los 18 en el opus (ahora tendrá unos 45) y NINGUNA navidad ha venido con nosotros; sus padres, cercanos a los 80, reciben su visita 4 o 5 veces al año (-por supuesto ida y vuelta en el día- y eso que está a hora y media en coche). Cuando surge algún problema (como en todas las familias) somos las "políticas" las que tenemos que aguantar el palo dejando de lado a nuestra propia familia...
Eso sí, cuando vamos a visitarla nos recibe un enooorme grupo de señoras sonrientes que sabe nuestros nombres, el número de niños que tenemos cada una, o en qué trabajamos. Luego cantamos.
Y ¿eso es cuidar un padre? Venga ya. Cuidar a un padre anciano es ir a verle todos los días para volver a hablar de lo mismo (se les olvida, ¿sabes?) o llevar a tus niños y mantenerles en estado de visita porque para eso son sus abuelos, aunque estés deseando ir a tu casa, que hay que hacer las croquetas y los deberes y bañar a los enanos....
no sigo, pero no me convenceis. A mí me parece una actitud muy cruel y, sobre todo, muy poco cristiana.
Comprendo tu postura. Entiendo que no lo entiendas, pero tu cuñada tiene una familia -el Opus Dei- con la que pasa las Navidades.
Con esto no quiero excusarla, porque si una persona no atiende debidamente a sus padres, lo está haciendo mal; sea o no del Opus Dei. Pero los defectos de las personas del Opus Dei no se pueden achacar al Opus Dei. Porque el Opus Dei lo forman personas con defectos, como todas las demás.
Aún así, se puede ver cómo os quieren todas las de su casa, porque hacen un gran esfuerzo para estar con vosotros cuando vais a verla. Supongo que todas ellas tendrán muchas cosas que hacer, pero las interrumpen para estar con vosotros, porque sois parte de su familia.
Además de intentar que paséis un rato agradable, y conocer vuestros nombres, no dudéis de que también rezan por vosotros.
No sé si esto te habrá ayudado a comprenderlo mejor, ya que esto es algo difícil de entender.
Opus dei y política
(publico un par de comentarios al post ¿Los del Opus Dei reciben directrices políticas?
Aquí va el primero: no te habras confundido y será un centro de vitoria? es de lo que yo tengo mas constancia pero de bilbao... me suena que no...
ah. y yo soy de la obra, pero tambien milito en el pnv desde los 16 años. Pedi antes la admision en el partido que en la obra.
Y el 2º: Efectivamente se trata de un centro de Vitoria. Aunque quizá haya cambiado alguno. Eso lo oí hace varios años.
ánimo, Antonio
Supongo que tendrás razón, porque tú eres de allí. No sé porqué tenía la idea de que era en Bilbao. Queridos lectores, siento mi error.
30/01/2006
Numerarias auxiliares del Opus Dei
hola, hablas de que son como tus hermanas, ¿a tus hermanas no las hablas, no las miras a la cara? ¿porque no hay numerarios auxiliares?. He visto muchos centros en mi vida y puedo decir que la atmosfera que (es mi opinión) allí se respira es de lo más artificial y lejana al ambiente de familia. Debemos tener conceptos de familia muy diferentes.
Perdona si me equivoco, pero esta pregunta ya te las respondió en el 2004 un buen amigo mío, que también tiene un blog del Opus Dei: allí te remito. (Es bastante llamativo que la redacción de la pregunta sea casi la misma más de un año después). Las otras también te las respondió en ese blog. No sé si es camino a alguna parte que siga escribiendo más sobre esto... Más bien creo que seguir escribiendo sí que es camino a ninguna parte. Por si te interesa un testimonio de una numeraria auxiliar: aquí tienes uno. Gracias por todo.
Opus Dei: supernumerarias, supernumerarios, agregadas, agregados, numerarios y numerarias
Adjunto un comentario que me ha gustado mucho sobre el post "Un numerario del Opus Dei cuenta qué es un numerario del Opus Dei". La única pega que le veo es el idioma, pero creo que se entidende más o menos:
No se como andaremos de frances, pero he encontrado una page en frances que explica genial, en mi opinión cada uno de los posibles itineraros dentro del Opus Dei.
Hago copy paste.
Les numéraires (hommes ou femmes) vivent le célibat apostolique et sont entièrement disponibles pour prendre en charge a formation des autres membres ou la directions d'initiatives apostoliques.
Les numéraires auxilliaires sont des femmes qui vivent le célibat apostolique, et qui consacrent leur vie à s'occuper de l'administration et de la gestion des centres de l'Opus Dei. Ces grâces à elles que l'ambiance de famille existe dans les centres de l'Opus Dei. Saint Josémaria parlait d'elles comme "l'apostolat des apostolats".
Les agrégés (hommes ou femmes) vivent également le célibat apostolique, mais avec une disponibilité moindre que celle des numéraires, pour des raisons familiales ou personnelles.
Les surnuméraires recherchent la sainteté avec la même exigence, mais leur condition familiale (ils sont généralement mariés, mais pas nécessairement) ne leur permet pâs de se consacrer aux initiatives apostoliques avec la même disponibilité que les autres membres. Leur famille est généralement le lieu privilégié de leur apostolat.
29/01/2006
Las numerarias auxiliares de la administración de los centros del Opus Dei
Antonio: hay una cosa que no entiendo y quería preguntarte desde que conocí tu blog, pero como no tengo dirección de correo electrónico, te escribo a modo de comentario, aunque en realidad sea una pregunta para el blog. ¿cómo os mantenéis los que vivis en centros del Opus Dei? ¿quién os hace la comida, os lava la ropa, os limpia la casa, ...?
Acabo de leer este comentario. Lo has escrito cuando estaba respondiendo a otro hablando de porqué los numerarios del Opus Dei no nos casamos. Ahí hablaba de que "¡se ve tan claro cómo el Señor premia con el ciento por uno -ya en esta vida- cada detalle que le entregamos!"
Pues una gran parte del ciento por uno en esta tierra es la vida de familia, que se da en los centros -o casas- del Opus Dei. Yo siempre he visto el Opus Dei como una pequeña famlia, en la que todos se quieren y se preocupan unos por otros. Pero, para que salga adelante este ambiente de familia, es necesario el trabajo de las numerarias auxuliares.
En el Opus Dei hay numerarias auxiliares y numerarias. La vida de las últimas es similar a la de los numerarios (ya respondida en otra pergunta). Las numerarias auxiliares son las que se encargan de la administración de los centros de la Obra: hacen la comida, lavan la ropa, limpian la casa... Son buenísimas. Las tratamos como trataríamos a nuestra madre o a nuestra hermana si hiciesen ese trabajo.
Su labor es insustituible: es el apostolado de los apostolados, como solía llamarla San Josemaría, porque sin ellas no sería posible el trabajo y la eficacia del resto de las personas del Opus Dei, además de perder ese ambiente de famlia, que reina en todas las casas de la Obra.
A nuestra madre o nuestra hermana, si trabajasen todo el tiempo en casa, les daríamos el dinero que ganamos, para sus necesidades personales. Pues lo mismo ocurre con las numerarias auxiliares: del dinero que ganamos los numerarios con nuestro trabajo, les damos una cantidad mensual.
Ellas son una bendición de Dios. Las admiro un montón.
Un numerario del Opus Dei sigue contando qué es un numerario del Opus Dei
no entiendo muy bien lo que has explicado de porqué no te casas... porque según eso, tú no tienes ningún amor humano en la tierra y esto es difícil de vivir y seguro que cuesta mucho pasar toda una vida así...
Respecto de lo de no casarme sí, eso es cierto. Pero no lo es que los numerarios del Opus Dei seamos unos solterones, unas personas sin amor. Creo que es todo lo contrario: somos gente que ama con todo su corazón a Jesucristo, que es una persona humana (y también divina). Y me parece que amar, y entregarse a la persona amada, es lo que hace que una persona sea feliz en esta tierra. Pienso que el dinero, la fama, o los éxitos humanos no dan la felicidad (sobre esto hay innumerables testimonios de personas que han gozado de ellos y los han dejado por Dios).
A San Josemaría le gustaba hablar de que hemos de estar enamorados -así: enamorados- de Jesucristo. Porque en eso no hay nada de sensualidad ni de pecado, sino todo lo contrario. Pienso que no le faltaba razón.
A mí me ayuda pensar que Jesús también se merece que alguien le diga: "yo quiero amarte a tí, sólo a tí y para siempre". Si muchas personas reciben esta declaración de sus cónyuges, ¿por qué no tiene derecho a recibirla el creador del Universo?: Él también tiene un corazón humano necesitado de amor.
Además, creo que cuando una persona ama con un amor exclusivo a Jesucristo su corazón se ensancha, para que quepan muhcas más personas: todos los hombres; porque su corazón se parece cada vez más al de su amado. Entoces se empieza a amar a todos como Él les ama.
¿Esto cuesta? Claro que cuesta. Como también cuesta ser fiel a un marido o a una mujer durante toda la vida. Pero creo que ser fieles, como siempre, vale la pena.
En fin, ¡se ve tan claro cómo el Señor premia con el ciento por uno -ya en esta vida- cada detalle que le entregamos!
Espero habertelo conseguido explicar. Si no ha sido así, no dudes en seguir preguntando.
Un numerario del Opus Dei cuenta qué es un numerario del Opus Dei
He conocido este blog a través de un amigo. Me ha impresionado lo que cuentas sobre los centros del Opus Dei en tantos lugares. También me ha gustado de hables de los del Opus con ejemplos de personas concretas, como Montse. Estoy de acuerdo con lo que dices de que el Opus Dei es una familia. Pero me gustaría que explicases mejor qué es un numerario del Opus Dei.
Gracias por todo lo que dices. Da gusto ver cómo este blog está ayudando a la gente. Ese era mi objetivo, cuando lo comencé hace un mes.
Hasta ahora me consta que ha habido gente que ha resuelto sus dudas sobre el Opus Dei, o sobre enseñanzas de la Iglesia, otros han entrado en contacto con centros del Opus Dei en diversos lugares...; y espero que otros se hayan dado cuenta, al menos, de que las cosas -algunas veces- no son lo que parecen.
No me resulta fácil explicar qué es un numerario del Opus Dei. Y eso que yo soy numerario del Opus Dei. Pero inentaré hacerlo lo mas brevemente posible:
A mi modo de ver, un numerario del Opus Dei es un cristiano corriente, que ha entregado su corazón por completo a Dios, y se compromete a vivir según el espíritu del Opus Dei. Esta definición se me acaba de ocurrir. Supongo que, si lo pienso un poco más, daré con una más adecuada. Pero creo que esto va bien para empezar.
Es decir, que es un cristiano normal y corriente, que se gana la vida trabajando lo mejor que puede. Y no se casa por amor a Dios: para darle indiviso el corazón (los numerarios del Opus Dei recibimos el don del celibato, como muchas otras personas). No es que no se case sólo para tener más tiempo, para dedicarlo a sacar adelante el Opus Dei, sino que lo hace por un motivo de amor. Esto no es fácil de entender, pero creo que es así.
De todas formas, como esto ha quedado muy general, agradecería cualquier tipo de comentario o pregunta -tuya o de otros- a este post, para poder dejarlo más claro.
28/01/2006
Comentario sobre la mortificación en el Opus Dei
Aquí incluyo un comentario muy bueno a un post, que de hace unos días sobre "la mortificación en el Opus Dei: pinchos y látigos", con su correspondiente respuesta (es el 2º que recibo de un tal Fernando):
No lo pillo. Sigo sin entender porqué hay que buscar el dolor y agradecería una nueva explicación más centrada en eso, exclusivamente eso.
Entiendo dejarlo todo (carrera, futuro, proyectos, dinero, padres, hermanos, afectos,..) por amor a Cristo, a la Iglesia y a los hombres. Entiendo vender todo, darle el dinero a los pobres y seguir al Señor. Entiendo por ejemplo buscar y aceptar la pobreza, la obediencia y la castidad, buscando la humildad para llegar a una unión intima con Dios, de tú a Tú. En todo ello hay una renuncia a los bienes, a la voluntad y al afecto sexual pero no una castración, es más, todo eso continua para poder decir todos los días Si a Dios.
Pero sigo sin entender lo de provocar el sufrimiento físico. Insisto en que Jesús aceptó la cruz, pero no provocó ese dolor. Creo que una cosa es aceptar los acontecimientos de dolor, y otra muy distinta es provocarlos. Aceptar el sufrimiento y no sólo eso, alegrarse en él, es genial. El mismo S. Pablo se alegra de las persecuciones, insultos y arrestos y se goza de sufrir por el Señor ("dichosos los perseguidos a causa de la justicia" dice una de las bienaventuranzas).
Así mismo creo que situaciones de dolor que vive el hombre en su vida cotidiana, sin que él las provoque, le hacen aprender, de manera que no dudo que haya toda una pedagogía en el sufrimiento.
También entiendo la enseñanza o pedagogía del dolor de los propios pecados, pero no logro entender la enseñanza de provocarse dolor.
La caridad no es mortificación sino respuesta inmediata a la gracia. Sonreir al pesado, procurar la alegría,... es falso si lo ves como esfuerzo y no sale natural de uno mismo, ese es el punto donde la caridad se transforma en mortificación, y eso creo que es un error. A la caridad sólo se llega desde la plena experiencia del amor gratuito de Dios y no por esfuerzos humanos, vamos que iba a durar mucho Teresa de Calcuta si detrás de todo ello no hubiera una experiencia del amor de Dios...
Has vuelto citar como motivo para la mortificación "desagraviar por nuestros pecados", sinceramente lo veo como no aceptar el perdón y comprar a plazos la gracia.
Me leeré la encíclica de JP, a ver si me aclara cosillas...
Por cierto, según tengo entendido Orígenes no es considerado santo, pese a su estupenda doctrina, debido a que se mutiló los genitales harto de sus constantes tentaciones, así que lo de que "para que el cuerpo no se revele"... como que tampoco lo veo.
Gracias, un abrazo
Fernando
(gracias por incluirme en tu lista de intenciones...)
Te recuerdo que no es algo fácil de entender. Es más, es muy difícil de entender. Por eso comprendo perfectamente tu postura.
Lo que ahora te voy a decir no son ideas que me van llegando a la cabeza, sino que son parte de mi vida. Realidades que me ayudan en el día a día. Aunque, si te sirve de consuelo, me ha costado mucho entender lo que te voy a contar. Y todavía no lo acabo de coger del todo.
Estoy de acuerdo contigo en que no se trata de castrarse, sino de dominarse por amor.
No sé si piensas que se trata de buscar el dolor por el dolor: eso no. El dolor de busca, como medio para identificarse con Jesucristo, que padeció la pasión por amor a nosotros.
Lo de que Jesús no provocó la Cruz, sino que la aceptó, habría que matizarlo. Porque Él es Dios, y podía haber elegido multitud de maneras para redimirnos. He oído decir que nació en la época de los romanos, porque el tormento más grande que ha habido y habrá en la historia es la crucifixión. Si hubiese habido alguno peor en el futuro, habría nacido en otra época, para demostrarnos así su amor. Creo que no le faltaba razón al que lo dijo. ¿Por qué iba a elegir si no nacer hace 2000 años?, ¿y por qué no morir en silla eléctrica, que es más rápido?, ¿y por qué no redimirnos sin necesidad de encarnarse?, ¿y por qué no Cruz sin flagelación?, ¿y por qué no sufrir la Pasión tras haber dormido cómodamente en una cama varias horas, y haberse tomado pastillas tonificantes?... Podía haber nacido en cualquier época: ¿por qué eligió aquella?
Ya que me citas a S Pablo, te diré que él también escribió que “sufro en mi carne lo que falta a la pasión de Cristo, en beneficio de su cuerpo, que es la Iglesia”. Esta frase ha sido muy comentada, y pienso que desvela parcialmente el misterio del dolor. Creo que todos podremos profundizar más en su sentido, pero me parece que da a entender que con nuestros sufrimientos –buscados y no buscados-, colaboramos con la obra de la redención. Si los unimos a los de Cristo en la Cruz, cooperamos con Él: sacamos adelante la Iglesia.
Vuelvo a la carga con S Pablo: “revestíos de Nuestro Señor Jesucristo”. Así, con los dolores, no sólo colaboramos con la redención del mundo, sino que también nos identificamos con Jesucristo, que es el único fin de la vida cristiana. Porque cristiano significa seguidor de Cristo.
Pienso que, a veces, la mejor mortificación es una buena sonrisa. Creo que no se debe vivir la caridad con los demás sólo cuando sale sin esfuerzo, sino que, a veces, hay que hacerse algo de violencia. Igual que Jesús se hizo violencia para morir en la Cruz (“Padre, haz que pase de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”). Por eso, creo que, encontrar la Cruz es encontrar a Cristo. Y tener la Cruz es tener la alegría, porque es tenerle a Él. Pienso que esta es la causa de que la Iglesia recomiende la práctica de la mortificación: el camino del amor se llama sacrificio.
Yo, antes de seguir preguntando, me leería la carta de Juan Pablo II, porque muchas de las dudas que tienes se resuelven ahí; pero tú haz lo que quieras. Viva la libertad.
27/01/2006
¿Hay gente normal en el Opus Dei?
Vale. Tiene pinta de que el Opus es una movida de la Iglesia. Que está bien, vamos. Pero lo que me parece a mí es que los del Opus Dei son tíos un poco raros. Algo así como ángeles, que se pasan el día rezando o haciendo sacrificios, como el Padre Escrivá. Me ha dejado muy pillado este blog, porque pareces un tío normal. De la calle como yo. Una persona real quiero decir. Mi pregunta es: ¿hay gente del Opus Dei normal?
Yo conozco a unas cuantas personas del Opus Dei. Posiblemente más que tú. Y voy a desvelarte un secreto: en el Opus Dei, como en todos lados, hay gente de todo tipo. Hay madres de familia y sacerdotes, abogados e ingenieros (como yo), jóvenes y menos jóvenes, taxistas y empresarios, trabajadores del campo y deoprtistas, diseñadoras de moda y escritores, estudiantes y ancianos jubilados, chinos y africanos, altos y bajos, campesinos de los Andes y cuidadores de gallinas en la Mancha; en fin, todo tipo de personas. Algunos son más "normales" y otros menos, depende de lo que entiendas por "normal". Como en todas las familias, hay personas de todo tipo.
Te pondré un ejemplo que es matemático, pero se entiende bien: todos los del Opus Dei tenemos un común denominador, pero un numerador diversísimo. El común denominador es la fe de la Iglesia, el amor a Jesucristo, y el afán por vivir bien la vida cristiana.
El numerador es variadísimo: hay de todo. Para detallar más esto, te pondré algunos ejemplos de personas del Opus Dei, que han muerto con fama de santidad (los hipervículos llevan a biografías suyas): Mons. Álvaro del Portillo, primer sucesor de san Josemaría al frente del Opus Dei; María Ignacia García Escobar, primera mujer del Opus Dei; Isidoro, uno de los primeros fieles del Opus Dei; Montse, una joven catalana; Toni Zweifel, ingeniero suizo; Ernesto Cofiño, un médico guatemalteco; los hermanos Eduardo y Guadalupe Ortiz de Landázuri; Pedro Casciaro, vivió cerca de S Josemaría y cuenta cómo era un santo muy "normal"; José María Somoano, mártir en la guerra civil española. (Sobre los comienzos del Opus Dei también hay un relato de Francisco Ponz, uno de los pocos que vivió los primeros pasos del Opus Dei y todavía sigue vivo).
Por si tienes ganas de saber más de ellos, te hablaré un poco de algunos:
Monseñor Álvaro del Portillo, prelado del Opus Dei (Madrid, 1914 - Roma, 1994). Don Álvaro, como le llamamos millones de personas que acudimos a su intercesión en todo el mundo. Le pongo el primero, porque le tengo mucha devoción. Era un buen estudiante de ingeniería cuando conoció a Josemaría Escrivá de Balaguer. Sintiendo que Dios lo llamaba por ese camino, se incorporó al Opus Dei en 1935. Sacerdote desde 1944, fue el principal colaborador de san Josemaría y su sucesor, en 1975, al frente del Opus Dei. En Roma, donde residía desde 1946, era muy apreciado -entre otros motivos- por su trabajo en el Concilio Vaticano II (1962-1965), en el que contribuyó a potenciar el papel de los laicos en la Iglesia. Por su bondad y su humildad muchas personas de toda clase y condición -"normales" y menos "normales"- le tenían grandísimo afecto. Álvaro del Portillo murió en Roma el día siguiente de su regreso de una peregrinación a Tierra Santa, el 23 de marzo de 1994. Ese mismo día, Juan Pablo II acudió a rezar ante sus restos mortales. El cardenal Camillo Ruini, obispo vicario de Roma, abrirá el 5 de marzo la fase diocesana de su causa de canonización.
Isidoro Zorzano (Buenos Aires, 1902- Madrid, 1943)
Fue uno de los primeros fieles del Opus Dei. Como ingeniero -ingeniero industrial, como yo- en una empresa de ferrocarriles y como profesor, supo poner su valía profesional al servicio de los que le rodeaban. En la tensa situación social que vivió España en torno a la Guerra Civil, Isidoro ayudó al Fundador a poner los cimientos de la Obra, sacrificándose con abnegación y transmitiendo a los demás la paz y serenidad que le daba su cercanía con Dios. Murió de una dolorosa enfermedad que sobrellevó heroicamente.
Montserrat Grases (Barcelona, 1941- 1959)
En plena juventud, Montse encontró en el Opus Dei una senda para ofrecer su corazón a Dios. Sin salirse de la vida normal de una chica de su edad -en sus estudios, en su vida de familia, en sus diversiones-, derrochó a su alrededor la alegría propia del cristiano que lucha por arrimarse a Dios. Un cáncer de huesos la postró físicamente, pero no le impidió seguir contagiando su vitalidad y su alegría, enraizadas en Dios, a sus amigas. La fortaleza y visión sobrenatural que demostró hasta su encuentro definitivo con el Señor han ayudado a mucha gente joven, que ve en Montse un modelo de entrega alegre en lo ordinario.
Toni Zweifel (Verona, 1938- Zürich, 1989)
Ingeniero industrial -también como yo: pongo varios ingenieros, porque me caen mejor-, desarrolló su trabajo profesional en Suiza. Su carácter cordial y su sencillez se tradujeron en una vida cristiana normal y, a la vez heroica. En el Opus Dei descubrió la dimensión sobrenatural del trabajo como servicio, lo que le movió a acometer proyectos en favor de los más necesitados en más de 30 países, con especial incidencia en la promoción de la familia y la mujer. Con la sencillez que vivió siempre, supo aceptar una leucemia que provocó su fallecimiento en 1989.
Ernesto Cofiño (Guatemala, 1899- 1991)
Pediatra de gran humanidad, el doctor Cofiño hizo propio el reto de dar solución a problemas públicos de su país como los derivados de la orfandad, la hambruna o la falta de educación escolar y sanitaria. Su amor a Cristo y a la Virgen, que fue creciendo por medio de una honda piedad, le impulsaba a preocuparse de la salud física y espiritual de sus pacientes. El doctor Cofiño animó a mucha gente a colaborar económicamente, y también con sus oraciones, en el impulso de iniciativas sociales de promoción humana y cristiana. Fomentó y defendió el derecho y el amor a la vida, por medio de iniciativas en beneficio de futuras madres, de niños y niñas de la calle, de huérfanos. También promovió asilos y centros asistenciales. Murió de cáncer a los 92 años, después de una enfermedad larga y dolorosa que aceptó cristianamente.
Eduardo Ortiz de Landázuri (Segovia, 1910- Pamplona 1985)
Médico español que se afanó por servir a sus pacientes con su competencia profesional, su profunda humanidad y su proximidad a Dios. Cuando era joven, el fusilamiento de su padre le originó una profunda crisis espiritual que superó perdonando a los que habían cometido aquel acto. Desde ese momento puso su vida al servicio de los enfermos, en especial de los más necesitados. Su trabajo y su familia -su mujer, Laurita, y sus siete hijos- fueron los dos pilares sobre los que, viviendo con fidelidad el espíritu del Opus Dei, edificó su camino hacia el Cielo.
26/01/2006
Mortificación en el Opus Dei: pinchos y látigos (2)
A continuación publico un comentario que hizo ayer Fernando a "Mortificación en el Opus Dei: pinchos y látigos". Me ha parecido muy interesante, y por ello lo subo del rango de comentario al de post. Aquí va:
Lo de la mortificación no logro entenderlo muy bien. Se habla de la mortificación para purificar el "cuerpo" o la carne, ¿es que acaso el cuerpo es malo?
¿y para redimir los pecados? A mi me han transmitido una fe en Dios misericordioso. Entiendo que a Dios le apene mi pecado, pues significa que me pierdo la fiesta de ser feliz y como criatura suya que soy siente que me equivoque, pero cuando vuelvo a casa y, perdonado, soy recibido en su seno, no tengo que hacer nada... he recibido un regalazo y eso no tiene precio. Podría ser que al mortificarme esté comprando ese regalo, entonces dejaría de lado la humildad para obtener en derecho la gracia.
Ayunar, sin embargo conduce a una situación de intimidad con Dios, significa dejar de lado todo para aderntrarse en el Desierto, lugar de encuentro con Aquel. Similar a lo que hacían los primeros monjes.
Por otro lado, es cierto que el sufrimiento se puede tornar en oración, no lo niego. Es común ofrecer los dolores propios del cuerpo, o las faltas, los insultos y los desprecios de los demás, pero esos sufrimientos nos vienen dados, no nos resistimos, y a imitación de Jsucristo, ofrecemos todo ello.
Pero lo que no logro entender es lo de provocar el sufrimiento, ¿acaso Jesús provocó su muerte? Creo que no, sucedió y el la aceptó, no se resistió al mal. Creo que en ningún momento dijera:"Podría ser un latigazo más, por favor"
Por último, lo que si entiendo son las mortificaciones, que yo más bien llamaría actos de caridad, a los que te refieres, salvo la de sonreir a los "cargantes" (un tio palizas que te está dando la brasa)porque creo que a parte de mortificación es también mentir, ¿o acaso se está siendo sincero con esa persona? ¿No es mejor hablar con libertad?
Un abrazo,(reza x mi)
Siento que en esta pregunta voy a saltarme a la torera la filosofía de mi blog: contar vivencias personales, sin dar argumentos muy profundos. Pero esta pregunta va al fondo, y, para resolverla, yo también tendré que ir al fondo. Espero que se entienda todo bien. Y me disculpo de antemano si me voy demasiado por las nubes:
No me extraña que no lo entiendas muy bien, si así fuese serías uno de los más eminentes teólogos de la historia de la Iglesia. Esto lo digo porque Juan Pablo II, en su encíclica Fides et Ratio dice que -cito de memoria, no es textual- el gran escollo que se encuentra el entendimiento humano es el misterio de la Cruz. Ante él todos chocan; pero de la respuesta que le den dependerá en gran medida su vida entera.
Por ello, para responderte adecuadamente a esta pregunta necesitaría escribir un libro o algo así. Como no sé ni puedo hacerlo, te remito a otro documento de Juan Pablo II, en el que explica el problema del dolor: Salvifici doloris.
De todas formas, si se te hace pesado leerlo, te responderé con una de las pocas doctoras de la Iglesia, S Teresita de Liseux, que murió cuando tenía mi edad. Ella consiguió adentrarse más que los demás en este misterio de la Cruz. Enseñaba que las mortificaciones han de buscarse como el más preciado tesoro, porque lo son. También dice en "Historia de un Alma" que hemos de buscar el dolor en toda su pureza, sin mezcla de compensaciones, pero buscando sólo consolar a Dios con ello.
Antes de decirte mi opinión, te cuento lo que dijo un tercero, S Juan de la Cruz, que también fue un buen catedrático en esto de la ciencia de la Cruz. En la "Subida al monte Carmelo" cuenta -valiéndose de una bella alegoría- cómo Dios es un Padre amoroso, que quiere alimentanos a todos nosotros, sus hijos. Para nutrirnos bien, lo ideal sería darnos un buen filete -esto es la Cruz, los dolores, la mortificación-; pero algunos no estamos preparados para ello, porque somos pequeños, no tenemos dentadura, no nos apetece, etc. Entonces nos alimenta con chucherías, como a los niños. Estas chucherías son los consuelos del alma: el estar agusto con Dios y que todo vaya bien. Pero todo esto nos lo da pensando en los sacrificios -buenos filetes-, que nos dará cuando estemos preparados. Su único objetivo es que consigamos una nutrición adecuada, para poder crecer sanos. A su divino Hijo le alimentó abundantemente con alimentos de los buenos: desprecios, latigazos, burlas, corona de espinas... y la Cruz.
Para acabar, y bajo la sombra de estas tres figuras, te contaré mi versión sobre el tema:
El cuerpo y el mundo no son malos, porque "Yave lo creó y vió que era bueno" (esto es del Génesis). Somos los hombres los que lo hacemos malo y feo con nuestros pecados y nuestras infidelidades. Aquí entra otro misterio: el de la Providencia y la libertad. Pero no se puede hablar de todo de un golpe.
Por otro lado, la mortificación no compra el perdón de Dios. Todo es gracia. Dios nos da todo, porque nos ama. Nosotros únicamente recogemos -o no- esas gracias: la gracia de su perdón, la de los pequeños o grandes sacrificios, y tantas otras. Todo eso lo comenzamos por una inspiración de Dios, lo continuamos ayudados por Él, y lo llevamos a término con su gracia.
Dios claro que es misericordioso. Y una de las muestras de su misericordia es que nos envía dolores. Cuando nos manda dolores, nos trata como a su Hijo Jesús, a quien más quiere, con la cruz. Cada contrariedad es para llevarse una gran alegría, porque es señal de que el Padre nos está bendiciendo con la Cruz, como a su Hijo. (Los sacerdotes bendicen con la señal de la Cruz, porque imitan al Padre).
Tampoco quiero que olvides que el Espíritu Santo es fruto de la Cruz. Como dicen los teólogos, utilizando un clásico símil, el Espíritu Santo brotó del costado abierto de Cristo tras su muerte y la lanzada. Además, en la Última Cena dijo que necesitábamos que se fuese -que muriese-, para que nos pudiese enviar al Paráclito. Pues en nuestra vida pasa lo mismo: tras las mortificaciones, nos llenamos más de Dios (del Espíritu Santo).
Para acabar te diré algunos motivos para la mortificación: parecernos a Jesucristo, amor de nuestra vida; tener el cuerpo sujeto, para que no se revele (un dualista explicaría esto diciendo que es mejor que nuestro cuerpo sea nuestro esclavo, a serlo suyo); desagraviar por nuestros pecados, y por los de los demás; fomentar el desprendimiento de los bienes de este mundo; pedir por los demás. Creo que la mortificación es como la oración de los sentidos. Una forma de oración muy grata a Dios.
Pienso que sonreír a los cargantes no es hipocresía, sino caridad de la buena. Es pocurar alegrar la vida a los demás, viendo en ellos a Cristo, independientemente de cómo sean. Esto requiere mucha virtud y mucha gracia de Dios.
En fin, no sé si te habré aclarado algo con todo este rollo. Al menos he intentado que profundicemos los dos un poco más en este misterio, que no creo que llegemos a comprender nunca en esta vida. No pretendía convencerte de nada, sino sólo comprender tu opinión y explicarte lo que pienso.
Antes de acabar quiero decirte que pienso que la vida cristiana no es sólo teoría. También hay práctica. Para comprender mejor el misterio de la Cruz, es importante practicarlo (siempre moderado por un director espiritual, claro). Un claro ejemplo de esto son los tres santos que te citaba al principio.
Insisto en lo de antes: es clave la la carta del Papa Juan Pablo II: Salvifici doloris. Un saludo. Rezo por ti.
25/01/2006
Novedad de Benedicto XVI: Deus Caritas est
Aviso a todos los lectores de este blog, que acabo de publicar en mi página web la primera carta encíclica del Papa Benedicto XVI: DEUS CARITAS EST. Aprovecho, de paso, para deciros que estoy construyendo una página web con recursos formativos variados: www.dudasytextos.com
La vocación: ¿un arrebato o una llamada? (2)
Hey. He leído el post de ayer y me he quedado flipao. ¿Cómo es eso de que Dios te dice cosas? ¿Cómo te lo dice? Esto parece una movida muy extraña. Perdona, no lo digo por ofenderte, pero ¿no estarás contantdo un cuento? Esto es una rallada. Quiero que me cuentes algo más sobre eso de la llamada: ¿qué es y cómo se nota? Porque hace poco hablaba de estas cosas con unas amigas y estábamos todos alucinados... no sé: que no entiendo nada.
Te diré lo que yo he descubierto sobre esto a lo largo de mi corta vida (y mis largas lecturas): para saber lo que te quiere decir alguien, primero hay que oírle. Esta es la única manera de escucharle. Y, para poder escuchar a Dios, es necesaria la oración. A Dios no se le oye como a las demás personas, mediante unas ondas sonoras, que van por el aire. Él prefiere hablar directamente al corazón.
Me parece que me estoy yendo por las ramas. Creo que es mejor que te ponga un ejemplo, para entenderlo bien. Hablar con Dios es como una llamada telefónica. Para poder escucharle es necesario tener un teléfono y coger la llamada. Si no lo hacemos, por mucho que nos llame, no hay manera de que le escuchemos.
El teléfono se consigue con una buena confesión. En la confesión reconocemos nuestros fallos, Él nos perdona, volvemos a estar a bien con Dios, nos llenamos de paz y, además, es gratis: ¿quién da más?
Coger la llamada se consigue en la oración. Dedicándole un tiempo fijo al día a hablar con Jesús. Le puedes contar lo que te ha ocurrido, pedirle ayuda para el resto del día, pedirle por amigos o familiares, contarle algo gracioso... Al menos esto es lo que hago yo.
Además de escucharte, te habla. Sin ocurrir nada raro, te va contando cosas de todo tipo. A mí me ocurre así a diario. Esto es difícil de explicar, porque es una realidad vivencial. Es decir, algo que se ha vivido o no se ha vivido: no se puede explicar fácilmente. Por eso, te recomiendo que hagas la prueba. Si tienes dudas, después de intentarlo, puedes volver a preguntar.
Respecto de la llamada -o vocación, como quiera llamarse-, te diré que llega cuando uno cae en la cuenta de las condiciones que Dios le ha dado, y de las necesidades de la Iglesia. Entoces se da cuenta, con la gracia de Dios, de que tiene unas cualidades -pensadas por Dios desde siempre-, para poder satisfacer unas necesidades que hay en la Iglesia.
Como no acierto a expresarme bien, cedo la palabra a un buen amigo mío al que mucho le debo: "Si me preguntáis cómo se nota la llamada divina, cómo se da uno cuenta, os diré que es una visión nueva de la vida. Es como si se encendiera una luz dentro de nosotros; es un impulso misterioso, que empuja al hombre a dedicar sus más nobles energías a una actividad que, con la práctica, llega a tomar cuerpo de oficio. Esa fuerza vital, que tiene algo de alud arrollador, es lo que otros llaman vocación.
La vocación nos lleva -sin damos cuenta- a tomar una posición en la vida, que mantendremos con ilusión y alegría, llenos de esperanza hasta en el trance mismo de la muerte. Es un fenómeno que comunica al trabajo un sentido de misión, que ennoblece y da valor a nuestra existencia. Jesús se mete con un acto de autoridad en el alma, en la tuya, en la mía: ésa es la llamada".
No te preocupes. No es algo fácil de entender. Lo de ayer, y lo que he dicho ahora, son consejos generales, que te pueden ser útiles. Pero pienso que, como cada persona es un mundo, lo mejor es hables de esto con algún sacerdote de los que se sientan en el confesionario. (Y, de paso, que reces por los que no se sientan en el confesionario... y también por los que sí lo hacen, claro).
24/01/2006
La vocación: ¿un arrebato o una llamada? (1)
tio! q yo tb tengo una amiga en Lerma! te importaria hablar algun dia de ello? sobretodo ante esta pregunta: "hay quien dice q en un convento de clausura en el q ya no caben mas, el q sigan entrando es cuando no extraño, sospechoso ¿acaso les lavan el cerebro? ¿se dejan llevar por los afectos? es imposible q una persona se pase sonriendo todo el dia, lo del locutorio parece un circo! como si te estuvieran vendiendo algo..." son cosas q desde luego a mi se me pasan por la cabeza (esto de ser racional....), pq en el fondo la otra opcion asusta, la de "q te toque el de arriba y lo dejes todo por el" q es lo mismo q te ha pasado a ti, pero creo q lo de las monjas de clausura asusta mas a la gente.
(Este mensaje me lo manda un amigo de la Escuela de Industriales, cuya identidad no desvelaré)
Interesante pregunta.
Creo que una persona que se entrega a Dios no es víctima de un arrebato sentimental, o un lavado de cerebro. Tú mismo te das la respuesta: no tiene explicación humana que una persona deje todo lo que tiene por servir a Dios, por dárselo todo. Y que, además, tenga una alegría extraordinaria y desbordante.
Es algo que yo he visto en unas cuantas personas que se han hecho del Opus Dei, y he experimentado en mis propias carnes. Después de haber visto cambios muy grandes, en mí y en otros, he llegado a la conclusión de que la vocación es una llamada de Dios.
Es un descubrir el plan que tenía para tí tu Padre Dios desde antes de crear el mundo. Este plan, en un momento concreto de la historia, se te desvela. Es como un alud arrollador; un impulso tal, que te lleva a gastar todas tus energías en el cumplimiento acabado de una voluntad ajena, y a la vez propia. Eso es la vocación.
Como seguro que has podido ver en muchas personas, esa entrega va acompañada de una inmensa alegría. De una paz que no puede dar nada de esta tierra.
Una vez más se comprueba la paradoja: darse es llenarse. Entregarse a Dios es llegar a una felicidad sin parangón en esta tierra. Parece que uno lo va a perder todo, pero no: gana más de lo que da (y lo había dado todo). Una vez más se comprueba lo del ciento por uno. Creo que una vocación de entrega plena a Dios es una lotería; y a mí me ha tocado, por gracia inmerecida de Dios.
Me parece que lo más importante, a la hora de descubrir la propia vocación es saber hacer oración. Pero eso se sale de este tema: tal vez mañana continúe con la respuesta.
El Opus Dei es lo mejor que me ha pasado
Tengo algunos años más que tú y no soy del Opus Dei. Tengo siete hijos. Todos los ellos han ido por clubes de Opus Dei desde pequeños. Casi todos han ido por el tuyo. Ahora uno de mis cuatro hijos numerarios vive, como tú, en ---*. Supongo que ya sabrás quién soy. Estoy encantada con tu página. Hace no mucho tiempo declaré ante una cámara de TV que "el club es lo mejor que me ha pasado en la vida". Lo quiero repetir aquí, porque siempre me ha ayudado en la formación cristiana de mis hijos: allí han aprendido, entre otras muchas cosas, a tratar a Jesucristo, a estudiar, a ser solidarios, a tener buenos amigos y a disfrutar de la vida sanamente. Quería que explicases en tu página a todos los padres, que estamos preocupados por la formación humana y cristiana de nuestros hijos, cómo pueden llevar a sus hijos por un club como ---*. [* prefiero omitir el nombre de mi club, para evitar que algún desaprensivo pierda los papeles y dañe el inmueble. No me importaría darlo: ya ves que he dado mi nombre y datos personales (Antonio González)].
Muchas gracias por tu apoyo.
Creo que no hace falta comentar nada sobre lo que dices; ha quedado muy claro. Para llevar a los hijos a un club cuya formación está encomendada a personas del Opus Dei, hay varias opciones: mandar un correo a la web oficial del Opus Dei; buscar uno entre los links que hay en la columna izquierda de esta página (entre los que se encuentra el mío), y mandar un mail o una llamada; mandarme un mail a mí; pedir información a alguna familia conocida que vaya por uno de estos clubes.
Pienso que estas son las formas más normales de hacerlo, aunque supongo que podrá haber otras.
23/01/2006
¿Será una endogamia el Opus Dei?
Hola blogger, me gusta que hayas empezado a permitir los comentarios. Me ha hecho gracia el comentario de Enrique Muñiz -o Warrior, como quiera llamarse en sus distintos blogs-, en el que te anima a seguir, a la vez que hace publicidad de su blog. Lógicamente, en su página se pone él como el primero de los blogs e incluye una foto suya, para animarse. Me parece un buen método. Pero bueno, vamos a la pregunta: los del Opus Dei ¿no son endogámicos? No me malinterpretes, me refiero a que los del Opus Dei salen de familias de personas del Opus Dei. Es como una especie de retroalimentación. Plantas de invernadero criadas por sus padres, para que acaben siendo del Opus Dei.
Gracias por lo que me cuentas al principio. Aún así, creo que es una forma ingeniosa de hacerse publicidad. No quitaré el comentario, porque me parece un buen blog el de Enrique, aunque a Enrique no le conozco personalmente: nunca le he visto. Para que luego la gente diga que los del Opus Dei nos conocemos todos.
Respecto a la endogamia te contaré algunas anécdotas aclarativas, para que veas cómo el Opus Dei sólo quiere servir a la Iglesia, como la Iglesia quiere ser servida.
En las últimas ordenaciones que hubo en mi diócesis, aproximadamente la mitad de los que se ordenaron sacerdotes diocesanos, eran hijos de supernumerarios Opus Dei. Por otro lado, conozco a varios chicos, que cuando eran pequeños frecuentaban el club del que estoy encargado, y ahora están en el seminario. Aquí se les ayudó a descubrir su vocación al sacerdocio.
También conozco algunas chicas -con padres del Opus Dei, y que habían ido a colegios como Montealto (donde la formación espiritual está encomendada a sacerdotes del Opus Dei)-, que se han hecho monjas recientemente. Algunas en el convento de clarisas de Lerma.
Además, te puedo hablar de mi caso: mis padres no son del Opus Dei. Ellos son cristianos corrientes -ejemplares, diría yo-, que han dado a sus siete hijos una educación católica. Y, cuando yo me hice del Opus Dei, tampoco lo eran mis hermanos. Ahora una de mis hermanas lo es y algunos de mis hermanos quieren serlo cuando sean mayores.
Como yo, hay muchos otros cuyos padres no son del Opus Dei. Porque, los semilleros de vocaciones -de todo tipo de vocaciones- son las familias cristianas, sean o no del Opus Dei. En el Opus Dei hay hijos de personas del Opus Dei y otros que no lo son, como en todos lados.
22/01/2006
¿El Opus Dei roba a los hijos?
Mi hijo va por una casa del Opus Dei a medios de formación. Estoy seguro de que, como me descuide, me lo van a robar. A mí no me importa que haga lo que Dios quiera de él, pero creo que, si se hace del Opus Dei, le voy a perder de vista. Es como si me robasen a mi hijo. Estoy confundido. ¿Qué me dices a esto, blogger?
Es cierto lo que dices. Pero creo que lo mismo se podría decir sobre el matrimonio. Si tu hijo se casase, también te lo "robarían". En este caso el robo lo efectuaría una mujer, pero seguiría siendo un "robo", porque le verías menos: tendría que preocuparse de atenderla, de sus hijos, de la hipoteca, el pago del coche...
De todas formas, en el Opus Dei, siempre he oído decir que el 4º mandamiento -el de honrar a los padres- es el "dulcísimo precepto". Porque es una gustosa y agradabilísima tarea la de cuidar y atender a los padres. Si tu hijo se hace del Opus Dei, le animarán a llamaros, a veros con frecuencia, a escribiros cuando se va de viaje... Todo esto te lo digo porque es lo que siempre he oído, vivido y enseñado a los demás, desde que soy del Opus Dei.
También nos recordaba incansablemente San Josemaría, que debemos a nuestros padres el 90% de la vocación. Porque si no fuera por la educación cristiana y ejemplar que nos han dado, difícilmente habríamos podido estar en condiciones de recibir la llamada de Dios al Opus Dei. Por ello, todos tenemos una gran deuda de gratitud con nuestros padres.
Hace unos años conocí a unos padres que tenían un hijo del Opus Dei, y le veían como la oveja negra de la familia. Este hijo respondía a todas las trabas que ponían a su vocación con oración y comprensión, como siempre recomendaba San Josemaría. Cuando eso ocurre, supongo que el Señor se quiere valer de ellos, para afianzar al hijo en su vocación, o para cualquier otro fin; ¡Dios sabe más!
21/01/2006
Mortificación en el Opus Dei: pinchos y látigos
¿Es verdad que los del Opus Dei se ponen unos pinchos en las piernas, para hacerse heridas? Eso es bastante masoquista. ¿Y lo de que se dan latigazos, como sale en el Código da Vinci?
Estimado lector, hacía tiempo que esperaba una pregunta de este tipo. Me extrañaba que tardase tanto en aparecer. Te responderé citando un párafo de Descodificando a Da Vinci, de Amy Welborn, porque creo que la autora te responde mucho mejor de lo que yo lo haría:
"Uno de los aspectos cristianos menos entendidos del Opus Dei es el que destaca El Código Da Vinci: la mortificación corporal por medio del cilicio, una especie de cadena claveteada que rodea el muslo, y el uso de las disciplinas, una cuerda de nudos para usarla como azote.
Ciertamente, esta práctica parece extraña entre la gente moderna, pero es importante hacer ver que la mortificación corporal, como medio ascético cristiano, aparece en todas las religiones del mundo de un modo u otro: el ayuno, en ocasiones hasta niveles extremos, la oración o la meditación en posturas incómodas, e incluso el propósito de vestir ropas incómodas o de andar descalzo.
La mortificación corporal, incluido el uso de esos artículos especiales, no ha sido un invento del Opus Dei. Si lees las vidas de los santos, encontrarás que muchos de ellos se sentían llamados a vivirla. ¿Por qué?
Para quien ama, al compartir sus dolores, se acerca más a Cristo. Otros los emplean como penitencia por sus propios pecados o por los ajenos. Los hay que ven en ello un medio eficaz para crecer en el dominio propio, buscando alcanzar un momento en el que, a pesar de las contradicciones que pueda sufrir en la vida diaria, el alma se concentre en Dios y se conforme con saberse en Su presencia.
No es lo habitual, pero para adquirir cierta perspectiva, se puede comparar con las «mortificaciones corporales» a las que se someten tantas personas con tal de mejorar su apariencia física: regímenes, soportar el dolor del ejercicio, e incluso acudir a procedimientos –cirugía– que producen sangre y causan dolor. Y todo ello solamente por la apariencia, que significa en esencia lo que los demás ven cuando nos observan.
Los que han experimentado un avance en su vida interior podrían argüir que «sin dolor no hay fruto», y lo aplican a la vida espiritual, al menos en su caso".
Si quieres que te dé mi testimonio personal, te diré que, la mortificación que más hacemos los del Opus Dei, es en las cosas pequeñas. No grandes montajes aparatosos, sino detalles con los demás cada día: sonreír a los cargantes e inoportunos -también cuando uno está cansado-, escuchar con atención a los demás, comprender a todos y no juzgar, tratar de que todos pasen un rato agradable cuando están con nosotros, dejar el mejor sitio a los otros, no quejarse, servir a los otros en las comidas. Y mil detalles más, que hacen la vida más agradable a los que te rodean. Eso sí que cuesta.
A mi modo de ver, la alegría, la verdadera alegría, tiene sus raíces en forma de cruz. Es decir, uno estará realmente alegre -seguro que lo has experimentado muchas veces-, cuando se da a Dios y a los demás; cuando se preocupa de ellos más que de uno mismo. Es una de las paradojas de la vida.
Me parece que para poder darse hay que tenerse: ser dueño de uno mismo. Porque si uno no sabe negarse cosas lícitas es difícil que tenga sobre su cuerpo ese señorío necesario, para poder entregarse a los demás. 
Perdona que te insista, pero creo que es importante que quede claro: la mortificación lleva a la alegría. Por eso he puesto estas fotos en el post. No es que me haya equivocado, sino que quiero recalcar que del sacrificio mana la sonrisa.
Aunque, si te sirve de consuelo, te diré que tampoco es para tanto llevar dos horas al día un cilicio -los "pinchos"-, y usar de vez en cuando las disciplinas -el "latigo"-. No apetece, pero ayuda mucho. Hay cosas peores todos los días.
Si te ha quedadado alguna duda, no dejes de preguntarme de nuevo. Si lo prefieres, puedes hacer algún comentario en este blog.
20/01/2006
Los ex del Opus Dei
Querido blogger, ¿qué me dices de los ex del Opus Dei? (te llamo de tú de intento, por la respuesta que diste a una de las preguntas hace dos días). Muchos van por ahí diciendo cosas malas del Opus Dei. Dicen de todo. Y ellos son personas que han estado dentro; metidos en eso como tú. Esto es algo que me deja perplejo siempre que lo veo. Hace unos días descubrí tu blog y me ha vuelto a llamar la atención que también haya gente en el Opus Dei que esté a gusto. ¿Por qué algunos como tú están contentos con el Opus Dei, y otros no dejan de echar pestes del Opus Dei?
No es que tenga una experiencia extraordinaria, pero cada vez voy conociendo a más gente que es o que fue del Opus Dei. Te responderé basándome en lo que he visto.
Para empezar, me gustaría decirte que las personas que han sido del Opus Dei, y ya no lo son, se merecen mucho respeto y comprensión. Por eso no me parece adecuada la expresión “echar pestes del Opus Dei”. Creo que casi todos actúan de buena fe. Pensando que están ayudando a otros, para que no les “engañemos” los del Opus Dei, como les pasó a ellos. Aunque, en el fondo el que “engaña” –o el que llama, como se quiera decir- es Jesucristo. Él es quien da la vocación (cualquiera que sea).
Además, pienso que no debemos juzgar a nadie, porque el que juzga es el Señor. Me parece que la actitud correcta ante las críticas de estas personas es perdonar, disculpar, sonreír y rezar por ellas. Esto es lo que trato de hacer yo siempre. Un ejemplo muy bueno de perdón es el de Juan Pablo II, que fue a la celda donde estaba Ali Agca -el hombre que le había disparado unos días antes-, para decirle que le perdonaba, como puedes ver en la foto. Él respondió a las balas con cariño y oraciones. Al odio con amor y comprensión. Pienso que es un modelo formidable, que todos hemos de imitar.
La pregunta es: ¿por qué han dejado de ser del Opus Dei? Creo que no se puede generalizar, porque la vida es rica en matices. Hay tantas historias como personas: algunos lo dejaron porque se dieron cuenta de que no era lo suyo, y están muy contentos. Otros porque no habían llegado a conocer del todo la Obra (no olvides que no se puede amar lo que no se conoce), y veían en su vocación una especie de carga insufrible. Supongo que habrá algunos –a los que comprendo plenamente-, que lo han hecho porque la vida es dura, y todos tenemos pasiones que nos tiran para abajo. Ser fiel cuesta, porque los hombres tenemos en nosotros los más grandes ideales, mezclados con las más profundas bajezas. Y, junto a estos motivos, puede haber muchos otros: en esta vida hay de todo.
También hay algunos que lo dejaron y no están contentos: estos son los menos. Pero como son los que más ruido hacen, parece que son los únicos.
Por otro lado, hay mucha gente que fue del Opus Dei y tiene un gran cariño a la Obra. Yo conozco a varios de ellos: unos echan una mano desinteresadamente en las labores del Opus Dei. Otros donan dinero, para tratar de paliar el gran déficit de las actividades. Otros traen a sus hijos por el club donde yo trabajo, y dicen que rezan para que sus hijos tengan vocación de numerarios (de estos conozco a varios). Todas estas cosas no se van publicando por ahí, no quedan recogidas en las estadísticas, pero son igualmente ciertas y, desde luego, más numerosas.
Por último quiero decirte que pienso que, si un marido no dijese que su mujer es, para él, la mejor que hay en el mundo, ya estaría empezando a agrietar su fidelidad. Por eso creo que, para mí, el Opus Dei es el mejor sitio para vivir y el mejor sito para morir. Estoy encantado con mi vocación. Conozco a muchos otros en mi misma situación, que podrían hacer un blog como este contando sucesos parecidos.
19/01/2006
Los objetivos secretos del Opus Dei
¿Cuáles son los objetivos secretos del Opus Dei? ¿Qué buscan sus miembros? ¿Cómo se les adoctrina? ¿Es cierto que sólo busca dinero y poder?
Te desvelaré los “objetivos secretos” del Opus Dei: la santidad de sus miembros y la difusión de esta santidad entre los demás. Parecerse cada día más a Jesucristo, el único y amable modelo, y ponerle en la cumbre de todas las actividades humanas. Y esto se consigue viviendo cerca de Dios, trabajando bien, ayudando a los familiares, amigos y compañeros de trabajo, estando alegre…
Las personas del Opus Dei sólo buscamos ser santos y acercar almas a Jesucristo, ésta es nuestra única finalidad. En todos los medios de formación cristiana que he impartido desde que soy del Opus Dei siempre he hablado de lo mismo, bajo diversos puntos de vista: hemos de ser santos y ayudar a muchos otros a serlo.
En mi corta experiencia, he conocido personas de diferentes ambientes. Sin embargo, he transmitido el mismo mensaje -pero con distintas palabras- cuando hablaba a niños, a bachilleres, a universitarios, a personas mayores; a casados o a solteros; a personas de grandes ciudades o de pequeños pueblos; a mujeres o a hombres; a cultos o a menos cultos. A todos les he hablado de amar a Jesucristo, y de darlo a conocer.
El pasado domingo di una charla a todos los del Opus Dei que vivimos en mi casa. Les hablé de lo que siempre he hablado y oído hablar en este tipo de charlas, que recibimos semanalmente los numerarios: de amar a Jesucristo y, por Él, a todos los hombres.
Como puedes ver, la finalidad del Opus Dei es exclusivamente sobrenatural.
Me parece que los “objetivos secretos” del Opus Dei no son secretos porque sean poco dichos, sino porque son poco conocidos.
18/01/2006
El Opus Dei y el Código da Vinci (3)
D. Antonio: Perdona, pero ¿en quién crees que se basó el autor de "el Código da Vinci" para el personaje que aparece del Opus Dei? ¿Te has leído este libro?, por que yo creo que para poder opinar sobre esto debes de saber de qué estás hablando... Al igual que no se puede opinar sobre la rectitud moral de la película "Mar adentro" si no se ha visto, al menos eso pienso yo, ¿y tú qué opinas? Por cierto, quiero agradecerte esta página web que he descubierto hace poco; seguiremos en contacto. Muchas gracias, y espero la respuesta a estas preguntas en tu blog.
No hace falta que me llames de don, me vas a hacer muy mayor. Aquí va la respuesta:
Yo también me pregunto en qué o quién se ha basado Dan Brown, para el personaje que aparece del Opus Dei: Silas. El monje asesino. Sé que existe una persona del Opus Dei en los Estados Unidos con ese nombre, pero ni es monje, ni es alto, ni es albino. Es un simpático hombre de color, bajito y algo regordete.
Que sea monje una persona del Opus Dei me llama la atención, porque en el Opus Dei no hay monjes. Somos cristianos corrientes, como cualquier otro de los que van a Misa en las iglesias. No vamos con hábito ni nada de eso. Supongo que Dan Brown lo habrá hecho para recalcar más que las personas del Opus Dei son cristianas y rezan. O para que la gente asocie al Opus Dei con la Iglesia católica, y poder meterse con ambos a la vez. Todo esto está muy bien explicado en el último capítulo -unos 5 folios- del libro que recomendaba esta mañana: Descodificando a Da Vinci. (Si tienes tiempo, te recomiendo vivamente que lo leas entero).
Sobre si me he leído el libro, te responderé con un ejemplo: si tu madre –a quien tú quieres y debes mucho- quedase como una mujer de mala vida en un libro, ¿serías capaz de comprarlo?, ¿y de tenerlo en tu estantería?; ¿leerías todas las barbaridades que cuenta el libro sobre ella? Pues yo tampoco. Preferiría evitarme ese mal rato y dedicarme a defender la honra de mi madre.
Pues bien, en este libro se ataca la honra de mi madre: la Iglesia. Por ello, en lugar de dedicarme a sufrir mientras observo cómo es maltratada, prefiero que me cuenten brevemente en qué consisten los ataques, y esforzarme para que salga a la luz la verdad.
Tampoco quiero tener la actitud del que no quiere saber nada de las críticas. Me interesa conocerlas. Y reconozco que los cristianos hemos dejado mal a la Iglesia cuando hemos cometido errores: el Papa Juan Pablo II pidió perdón en nombre de toda la Iglesia por estos errores (eso sí que es un detalle para quitarse el sombrero). Pero, aunque haya errores, yo trararé de defender el honor de mi madre, como haría cualquier buen hijo.
El Opus Dei y el Código da Vinci (2)

He leído el post has puesto esta mañana. Sé que atacas al Código da Vinci porque eres del Opus Dei, pero este libro se basa en documentos históricos, que cita Dan Brown en su obra. No entiendo cómo puedes defender lo indefendible: los datos históricos cantan.
Ayer decía que mi opinión era que esta película "va a ser de gran ayuda para difundir a los cuatro vientos la verdad sobre el Opus Dei". Eso no es atacar a nadie, al menos que yo sepa.
Creo que Dan Brown expresa en su libro opiniones personales, como si estuviesen basadas en historiadores e investigadores. Como esta última afirmación necesita fundamentarse y, además, estoy de acuerd0 contigo en que "los datos históricos cantan", te recomiendo un libro: Descodificando a Da Vinci (aquí está la versión íntegra del libro). En él se va explicando la verdad histórica de todas las afirmaciones que hace Dan Brown.
En palabras del autor del libro, Amy Welborn: "Este libro pretende ayudaros a desenredar todo esto y a explorar la verdad que oculta El Código Da Vinci. Investigaremos las fuentes de Brown y veremos si merecen ser consideradas como testimonios históricos. Estudiaremos la exactitud de sus interpretaciones de los escritos del cristianismo primitivo, sus enseñanzas y sus controversias, unos hechos que han sido ampliamente documentados y estudiados durante cientos de años por investigadores inteligentes y sin prejuicios. Y a lo largo de este estudio encontraremos un número sorprendente de errores flagrantes y manifiestos tanto sobre temas importantes como de poca importancia que deberían llamarnos la atención al leer la novela, considerándola como de ciencia ficción.
En El Código Da Vinci se nos recuerda constantemente que las cosas no son realmente como parecen.
Leed este libro sin prejuicios y descubriréis dónde está la auténtica verdad".
Me parece que los datos históricos que expresa Amy Welborn en este libro sí que cantan. Puedes leerlo y comprobarlo tú mismo.
17/01/2006
El Opus Dei y el Código da Vinci (1)
¿Qué os parece a los del Opus Dei la película "El Código da Vinci"? He leído el libro y quedáis bastante mal ahí.
En primer lugar, los del Opus Dei no tenemos una "opinión oficial" sobre casi ningún tema. Cada uno opina lo que quiere. Por eso, sobre esta película hay diversas opiniones. La mía es que esta película va a ser de gran ayuda para difundir a los cuatro vientos la verdad sobre el Opus Dei. Como supongo que mis lectores me harán más preguntas sobre este tema, voy a intentar no agotarlo en la primera respuesta.
Por ejemplo, te cuento la opinión de otra persona del Opus Dei sobre el tema: hace poco publicaron una entrevista en Zenit al responsable de la relación del Opus Dei con los medios internacionales. Se ha publicado en muchos lugares después, y creo que es de gran ayuda para todos conocerla, porque responde con claridad. Yo no voy a ser menos y la adjunto a continuación.
"El responsable de la relación del Opus Dei con los medios de comunicación internacionales ofrece su visión sobre la película 'El Código Da Vinci', que Sony-Columbia presentará en mayo con Tom Hanks y Audrey Tautou como protagonistas.
¿Cuál será el acontecimiento más destacado del año 2006? Según una portada de la edición estadounidense de la revista Newsweek el gran evento será la millonaria producción cinematográfica "El Código da Vinci".
Por primera vez, en esta entrevista, un representante del "malo de la película", la prelatura del Opus Dei, ofrece su visión sobre esta producción, que Sony-Columbia presentará en mayo con Tom Hanks y Audrey Tautou como protagonistas.
Marc Carroggio, responsable de la relación del Opus Dei con los medios internacionales, reconoce a Zenit que el libro y la actual expectativa "están resultando una especie de publicidad indirecta para nosotros".
Carroggio adelanta que ante la película, que ha sido filmada en el Museo del Louvre (París), no habrá ninguna declaración de guerra contra nadie: se trata de aprovechar el gran interés suscitado para proponer la figura de Jesucristo, subraya.
--¿Qué es lo que más les disgusta del libro y ahora de la película?
--Carroggio: Ya sé que la ficción tiene sus propias reglas y no hay que tomarla demasiado en serio. Pero, como a cualquier cristiano, me disgusta la frivolidad con que el libro juega con la vida de Jesucristo.
Además, el problema de un guión de este tipo es que "criminaliza" a un grupo de personas. Presenta a la Iglesia como una banda de delincuentes que durante dos mil años ha estado dispuesta a todo con tal de mantener escondida una gran mentira.
Aunque resulte grotesco, y a veces algo cómico, se acaba ofreciendo un retrato odioso de una institución, y está comprobado que los retratos odiosos generan sentimientos de odio en personas que carecen de recursos críticos.
Me parece que no necesitamos más caricaturas de ninguna religión. Tendríamos que estar todos de la parte de la concordia, de la tolerancia, de la comprensión. No se puede pedir la paz con la mano izquierda y golpear con la mano derecha.
--El Opus Dei no acostumbra a emitir reacciones oficiales ante acontecimientos. ¿Se hará una excepción con la película del Código da Vinci?
--Carroggio: Hay quien está esperando una especie de declaración de guerra, por parte de la Iglesia católica y, dentro de ella, del Opus Dei. Quizá sería interesante para el márketing de la película: ya sabe, un conflicto entre poderes y todo eso.
Pero puedo asegurarle que la única respuesta que llegará del Opus Dei será una declaración de paz. Nadie va a formular amenazas, ni promover boicots ni nada parecido.
La verdad es que habríamos agradecido un gesto explícito de respeto de la empresa productora, Sony Columbia. Sin embargo, por su parte sólo ha habido lo que podríamos llamar "amable indiferencia", sin muestras concretas de sensibilidad hacia las creencias religiosas.
--¿Cuál piensa usted que será la reacción de las personas del Opus Dei?
--Carroggio: La reacción de las personas del Opus Dei será la misma que la de muchos otros cristianos: intentar convertir el limón en limonada.
En realidad estamos ante una gran oportunidad de hablar de Jesucristo. Pienso que el interés por la figura de Jesucristo explica en parte la difusión de la novela. Es el típico caso de parasitismo cultural: hacerse famosos polemizando con famosos; presentar la trasgresión como arte. Si no fuera Jesucristo el personaje que está en el centro de la trama de la novela, se desinflaría su interés.
Opino que la mejor respuesta es facilitar el conocimiento de Jesucristo, con medios adecuados. Intuyo que este año mucha gente se animará a leer el Evangelio, consultará algún buen libro sobre la vida de Cristo, y quizá se planteará los grandes temas de la fe, que dan luz a las preguntas más difíciles sobre la existencia humana.
Para mí, todo esto es convertir el limón en limonada.
--En cierto modo Dan Brown ha puesto más de moda el Opus Dei y ustedes tienen la oportunidad de explicarse. ¿Han notado un mayor interés informativo?
--Carroggio: Sin duda. En estos meses pasados, sólo en Estados Unidos, más de un millón de personas se han puesto en contacto con nuestro website (http://www.opusdei.org), en parte gracias al revuelo causado por el Código Da Vinci.
Está resultando una especie de publicidad indirecta para nosotros.
Me viene a la memoria algo que sucedía en los antiguos países comunistas. Si un órgano oficial publicaba un artículo contra la Iglesia, que incluía también ataques al Opus Dei, recibíamos mensajes clandestinos de personas de esos países, que leían los textos al revés, "en negativo": habían llegado a la conclusión de que el Opus Dei tenía que ser interesante, si era criticado por quienes critican también a la Iglesia católica. Con el Código Da Vinci está ocurriendo algo parecido.
Ya hemos hecho bastante limonada con el libro y esperamos aumentar la producción con la película, Dios mediante. Intentaremos realizar un esfuerzo informativo, ofreciendo plena apertura y disponibilidad: puertas abiertas. Nos gustaría dar, a quienes lo deseen, la oportunidad de conocer el Opus Dei de primera mano. Algo que no han querido hacer ni el autor de la novela ni el director de la película.
--¿Llevarán a cabo alguna acción legal contra la película?
--Carroggio: Sinceramente, no lo creo. Desde luego, me parece que habría motivo más que suficiente: imagine que una película revelase que Sony-Columbia no es lo que hasta ahora pensábamos, sino una empresa mafiosa, una secta asesina. No creo que sus abogados se contentasen con un cartel que dijese: no se preocupe, es sólo ficción. Estoy convencido de que amenazarían con una denuncia.
Pero también es cierto que un juicio es como el símbolo de un conflicto institucional: daría lugar al "caso Opus Dei versus Sony-Columbia". Me suena irreal. Ya le he dicho que lo único que va a hacer el Opus Dei es una declaración de paz. Para pelear hacen falta dos, y en este caso no habrá quórum.
Por otra parte, hay personas del Opus Dei en sesenta países. Algunos de ellos promueven, con sus colegas, centros de formación profesional para campesinos, o para jóvenes sin expectativas de empleo, o también hospitales en zonas deprimidas. Todas esas iniciativas viven gracias al apoyo económico de muchos colaboradores. Es claro que la novela y la película pueden dificultar su labor de recogida de fondos. Por esa razón, no me sorprendería que algunas de esas organizaciones solicitaran indemnizaciones económicas.
--¿Van a desaconsejar a los miembros del Opus Dei (más de 80.000 personas en el mundo) esta película, o prefieren que la vean para que se percaten de lo mal que se ha entendido el Opus Dei en algunos círculos?
--Carroggio: Los miembros del Opus Dei son adultos. No vamos a hacer nada de ese estilo.
Una cuestión interesante es si esta película no tendría que reservarse solamente a mayores. Cualquier adulto distingue realidad de ficción: basta con un poco de cultura. Pero, ante una manipulación de la historia, a un niño le faltan elementos de juicio: no basta añadir un cartel de «ficción». Así como se les protege de las escenas explícitas de sexo y violencia, ¿no habría que protegerles de la violencia expresada de forma más sutil, y por eso más insidiosa?
Me parece razonable sentir esta preocupación. Además de pensar en el beneficio económico, es preciso pensar en la posible influencia negativa sobre los jóvenes. Insisto, no estamos en tiempos de sembrar discordia entre personas, países y religiones, sino de promover la concordia."
14/01/2006
Los conventos del Opus Dei
¿Hay conventos de Opus Dei en todos los países del mundo?
Lo primero que quiero explicarte es que el Opus Dei no tiene conventos. Los numerarios del Opus Dei, como yo, no vivimos en conventos, sino en casas o centros, según cómo se les quiera llamar. Los del Opus Dei no somos religiosos –en el sentido de monjes o frailes-, y por eso no vivimos en conventos. Somos personas corrientes, que vivimos en casas corrientes.
Te voy a poner algunos ejemplos, para que veas que esto no es un convento. Mañana cumple 40 años uno de los catorce que vivimos aquí (el mayor de todos). Como esta cifra es especialmente redonda y esto es una pequeña familia, este fin de semana está lleno de celebraciones: ayer por la noche vimos la película de Rambo III en mi centro, tomando palomitas y cacahuetes. Esta tarde tendremos una meditación, que es una especie de homilía que da el sacerdote, para aprender a hacer oración. Esperamos que vengan al plan de la tarde más de 60 chicos, de los que vienen por aquí habitualmente: sólo unos pocos de ellos son del Opus Dei. Esta tarde-noche tendremos un festival audiovisual con diversas actuaciones (canciones con guitarra eléctrica, dúo de violín, números de risa, vídeo-reportaje del celebrado, concursos, etc.). Ahora estamos preparando las actuaciones: escribo esto mientras oigo los punteos de una guitarra eléctrica. Como al homenajeado le gustan mucho los camiones, mañana por la mañana –después de Misa- iremos a un polígono industrial, para que pueda ver unos camiones del padre de uno de los socios del club. Tal vez pueda conducir alguno: le encantará. Por la tarde, después de una comida especial, jugaremos un partido de fútbol homenaje. Todas estas cosas no las hacemos siempre, sino sólo cuando uno cumple 40 años, porque es una cifra muy especial, en la que a uno le pueden entrar los desánimos.
Amo y venero a los religiosos, que viven en conventos, pero me parece que allí no hacen todo esto.
Respecto a la segunda parte de la pregunta, tengo que decirte que desgraciadamente no hay casas del Opus Dei en todos los países del mundo. Aunque muchos obispos están pidiendo al obispo prelado del Opus Dei que mande gente a sus países. Y otros le piden que haya centros del Opus Dei en más ciudades de su país. Él, como es tan bueno y sólo desea servir a la Iglesia, envía a todos los que puede. Pero para que alguien vaya a otro país hacen falta dos cosas: que aprenda el idioma y que alguien le sustituya. Esta es la causa de que no se puedan atender todas las peticiones inmediatamente, aunque cada año muchos cambiamos alegremente de ciudad –o de país- para servir a la Iglesia en otros lugares.
¿Los del Opus Dei reciben directrices políticas?
Toda la gente del Opus Dei vota al PP y está en contra del PSOE. Eso no es posible si no están dirigidos desde la cúpula del Opus Dei. ¿Qué directrices se dan a los del Opus Dei en política?
Hay un centro del Opus Dei en Bilbao en el que viven políticos pertenecientes a tres partidos: PNV, PP y PSOE. Yo nunca he vivido allí, pero me han contado que procuran no hablar de política en las tertulias, porque sus opiniones en esta materia son bastante diferentes. Hace poco hablé con un catalán del Opus Dei y me contó cómo allí cada uno vota a un partido diferente (no votan todos a PP, ni mucho menos). En mi mismo centro hay diversas posturas políticas; en las últimas elecciones lo volví a comprobar: unos hemos votado a un partido, otros a otro, otros no han votado, otros lo han hecho en blanco. Cada uno he hecho lo que pensaba en conciencia que debía hacer, después de haber reflexionado. Esto no sólo ocurre en España, en otros países, como Inglaterra, hay miembros del Opus Dei en varios de los partidos políticos.
Todo esto ocurre porque los del Opus Dei somos sencillamente libérrimos en materia política. No se dan directrices de ningún tipo. Lo único que se pide es que cada uno vote en conciencia, como hace cualquier otro cristiano coherente.
Salvando las distancias, decir que los del Opus Dei votan al PP o al PSOE, es parecido a decir que los del Real Madrid o los del Barcelona votan a un partido político concreto. ¿No te parece que cada uno votará a quién quiera, independientemente del equipo de fútbol del que sea socio?
13/01/2006
¿El Opus Dei es una secta?
Siempre he oído decir que el Opus Dei es una secta de la Iglesia. Es como una facción dentro de la Iglesia, que intenta hacerse con el poder dentro del Vaticano. Por eso hay gente del Opus Dei metida allí, para hacerse con el poder cuanto antes. ¿Qué me dices a esto, blogger?
Esta es una pregunta que algunos amigos míos no se han atrevido a hacerme al principio, porque lo consideran un tema tabú. Pero, cuando vas cogiendo confianza con ellos, te preguntan por esto y se quedan tan tranquilos de ver que no lo es.
Tengo que decirte que no sabía que existían las sectas dentro de la Iglesia católica. Secta es una rama separada de algo; y el Opus Dei es una prelatura personal, es decir, una parte de la Iglesia (esto está explicado en la web oficial del Opus Dei). Tampoco sabía que la Iglesia católica haya reconocido como parte de su estructura jerárquica a sectas. Y, por último, me extrañaría mucho que el Papa haya canonizado al fundador de una secta. Cuando canonizar a alguien es ponerle como ejemplo de virtudes y modelo a imitar, para todos los cristianos. Además de asegurar que está en el cielo gozando de Dios, como premio de su vida ejemplar.
Por último, hay personas del Opus Dei trabajando en la curia vaticana, porque se lo ha pedido la Santa Sede. No es que se hayan metido "colados", sino que el Papa ha pedido ayuda a algunas personas del Opus Dei, para que trabajen en congregaciones del Vaticano, como trabajan también allí sacerdotes seculares de varios lugares del mundo.
11/01/2006
Comer el coco
¿Por qué te has hecho del Opus Dei? Eres demasiado pequeño, como para decidir toda tu vida ¿No crees que te han comido el coco?
Esto es algo que me han dicho algunas veces a lo largo de mi corta vida. Sobre todo me lo decían hace unos años, cuando me decidí a hacerme del Opus Dei. Me parece que ahora –después de siete años- se han dado cuenta de que no me habían comido el coco. De que era lo suficientemente maduro como para no dejármelo comer. Porque una persona que toma una decisión para toda la vida, cuando aún es joven, puede ser de todo menos inmadura.
Creo que preocuparse demasiado de que puedan comer el coco a un hijo, o a un amigo, indica falta de confianza en él. Es una reacción comprensible, que surge de la preocupación por una persona querida. Pero, al mismo tiempo, me parece que es como pensar que no es capaz de darse cuenta de lo que son las cosas. Como decirle que es tan tonto, que le pueden comer el coco.
Esta ha sido únicamente mi opinión, puede que esté equivocado. Me gustaría saber más opiniones al respecto, porque me parece tremendamente enriquecedor conocer nuevos puntos de vista. Además, puede que cambie de opinión sobre esto de “comer el coco” si alguno de los argumentos me convence. Sólo busco la verdad.
02/01/2006
¿Por qué escribes este blog?
Acabo de leer este blog y no entiendo porqué estás metido en todas esas movidas: ¿te obligan tus superiores? Igual que con lo del blog. ¿Te han ordenado que lo escribas o lo haces porque quieres?
Me alegra que me hagas esta pregunta. Hago este blog porque debo mucho al Opus Dei y quiero agradecérselo de esta manera. Cuento estas cosas, para que muchos como tú puedan saber de primera mano qué es el Opus Dei, o la Obra, como otros le llaman. También lo hago porque me da pena la gente que habla mal del Opus Dei. Normalmente lo hacen porque no lo conocen, o porque se han criado en un ambiente lleno de prejuicios. Creo que no tienen la culpa y rezo por ellos. Comprendo su postura, pero no la comparto. Quiero que este blog consiga que cada vez más gente conozca la maravilla que es la Obra.
Estoy metido en todas estas “movidas” porque pienso que a Dios le agrada que lo haga, y eso me da mucha alegría. Me considero una persona muy feliz, si consigo consolar, aunque sea un poco, a este Dios que está tan ofendido en los tiempos que corren. Trabajo todo lo que puedo, porque creo que le gusta. No lo hago porque me obliguen, ni porque me lo manden, sino porque me da la gana. “En el Opus Dei -como decía san Josemaría- el mandato más fuerte es un por favor”: yo esto lo he comprobado muchas veces.
¿El Opus Dei es elitista?
He oído decir que eso del Opus Dei es sólo para la élite social, para los mejores, para los ricos. ¿Qué tipo de niños van por el club ese?
Van todo tipo de chicos: del barrio, amigos o parientes de los socios, de colegios de la zona, etc. Algunos han conocido el club por algún cumpleaños de amigos suyos, que han celebrado allí; o a través de madres amigas de sus madres; o por un campamento al que asistió su hermano mayor hace años; o porque han visto un folleto informativo en su colegio o instituto. Tenemos un panorama variadísimo de situaciones.
Hay una idea que tengo bastante clara: esto ni es rico, ni es para ricos. Te lo digo porque superviso muy de cerca todas las cuentas económicas de la asociación. Para ricos te puedo asegurar que no es, porque algunos no pueden pagar ni la cuota de socio, y están becados. Por otro lado, la asociación no tiene ánimo de lucro. Como todos los años perdemos dinero con el club, hace poco hemos mandado una carta a las familias de los socios para pedir dinero, porque no teníamos suficiente para mantenernos y, además, necesitábamos una furgoneta para las actividades. Para poder sacar adelante esto todos los años recibimos subvenciones estatales y muchos donativos de familias cercanas al club.
01/01/2006
¿Qué se hace en ese club?
¿Qué haces en ese sitio donde estás por las tardes (lo que llamas el club)? ¿Qué actividades se organizan y cuándo van los niños?
Entre semana tenemos una actividad de estudio e inglés. No es un estudio dirigido, sino un programa de estudio, para mejorar las técnicas de estudio y el rendimiento de los chicos. Pueden venir de dos a cuatro días por semana a la actividad, y desde 6º de Primaria a 2º de Bachillerato. Tienen diferentes horarios según las edades, pero, como media, suelen tener cerca de dos horas de estudio y cuarenta minutos de inglés. Los profesores de inglés están contratados de una academia cercana, y preparan a los chicos para exámenes como el First Certificate o el Advanced. Durante los tiempos de estudio, dos profesores –que se dedican habitualmente a la docencia- se encargan de velar por el ambiente de estudio, y ayudan a los alumnos a gestionar adecuadamente su tiempo.
Los fines de semana los planes son muy variados, dependiendo de las edades: juegos, deportes (fútbol, baloncesto, bicicleta), clases variadas (esgrima, cocina, interpretación, magia, bricolage, biología), tertulias culturales, charlas formativas…
¿Quién eres?
En tu perfil no cuentas casi nada de tí mismo. ¿Quién eres? ¿A qué te dedicas?... No sé. Para que esto sea una página en la que cuentas tus experiencias, primero tendrás que contar algo más de tí mismo.
Tengo 22 años. Soy numerario del Opus Dei. Y estoy muy contento de serlo. Por lo demás, mis actividades son diversas. Se puede decir que estoy pluriempleado. Mejor, así aprovecho más el tiempo, que pasa muy rápido.
El pasado septiembre acabé la licenciatura en Ciencias Físicas, y ahora estoy haciendo un doctorado sobre Física. Por las mañanas, aparte del doctorado, me dedico a estudiar Ingeniería Industrial. Estoy en tercero. He ido haciendo las dos carreras simultáneamente, pero últimamente me he centrado más en la Física.
De todas formas, lo más interesante –lo que a mí más me gusta- llega por las tardes: trabajo en un club juvenil, con un gran número de socios desde 5º de Primaria en adelante.

