15 ago. 2006

El Opus Dei, el Código da Vinci, la fe y la religión

A continuación respondo algunas preguntas que me hicieron sobre el post: Volvemos con el Código da Vinci.

ANTONIO:
Aprecio tu valentía para un blog que se titula como se titula.
Gracias.
Antes de empezar a responderte te diré que no es mi intención ser ácido, sino claro. Espero conseguirlo.
* Este tema ya me agota un poco.
Te imaginarás cuánto nos agotan a algunos otras ficciones: por ejemplo, las evangélicas.
A cada uno le agotan cosas diferentes. Creo que la clave es que no te agoten las cosas fundamentales (como el Evangelio), sino las superfluas (como el típico best-seller efímero). Pero cada uno es libre de agotarse con lo que quiera. Allá tú...

* Publico el comentario, porque hay otros que luego lloran si no se les publican los comentarios: no se los publicaré; se pongan como se pongan.
Supongo que habrá pataleos, pero también protestas respetuosas y cuestionamientos acerca de por qué si te has animado a salir con un blog, no podés dar respuesta a algunos cuestionamientos. Se supone que Dios está de tu lado.
No te preocupes. Dios no está del lado de nadie y menos del mío. O está del lado de todos, como quieras verlo.
Aquí únicamente pongo mi opinión. Si te gusta: te animo a leer mi blog. Si no te gusta: te has equivocado de página. No tienes más que cerrar la ventana y listo. Esto es la democracia digital que se da en internet: cada uno opina lo que le parece (esto que acabo de decir también es bastante opinable).

* Gracias a este vendaval, muchos se han hecho cristianos.
Una afirmación que sólo puede hacerse apoyada en documentos. ¿Podrías pasarme las cifras y las fuentes de ellas? ¿Cuál es el porcentaje, digamos, de los que no creían en ningún dios y ahora son cristianos o los que eran, no sé, hindúes y ahora cristianos, gracias al Código...?
¿Tú qué crees? ¿Piensas que he hecho una encuesta a 5 millones de personas para saber si se han convertido al cristianismo o no al leer el libro? ¿Crees que la gente diría la verdad ante esa pregunta?
Cuento esto porque he oído contar muchas historias de personas que se han convertido. No podría decirte las fuentes ni los documentos en los que me apoyo. Una vez más has errado en tu búsqueda: este no es un artículo científico en el que se citan fuentes y datos. Sino un blog en el que cuento mi experiencia personal sobre el Opus Dei.

* Unos cuantos cristianos han empezado a defender su fe y han adquirido argumentos para ello.
Una rara excepción, si las hay. Defender la fe es una contradicción: ¿para qué defender algo que es indefendible, en el sentido de que es una creencia sin pruebas o contra las pruebas?
Que muchos defienden su fe es un hecho. Por tanto es defendible ¿no?
Que muchos la ataquen también es un indicador de que es defendible: si no fuese defendible tampoco sería atacable. Si conoces algúna ideología que no sea defendible, pero sí que sea atacable, por favor díme cual es.
Si quieres saber más sobre la fe y la posibilidad de defenderla: aquí te dejo una página con las 14 encíclicas de Juan Pablo II. Una de ellas se llama Fides et ratio, Razón y fe. En ella se habla de todo esto. (Aquí te cito fuentes, para que no te quejes).

* Agunos se han hecho del Opus Dei. ¿Qué más se puede pedir?
Pertenecer a una orden religiosa no es lo más importante, aun desde el punto de vista de un cristiano. Las cosas que deberían importar serían otras: la caridad, la beneficiencia, la tolerancia y el respeto, por ejemplo. Y también la razón, aunque ahí comienzan los problemas. Es que es tu religión la que dice que puede defenderse con la razón y no sólo con la fe. Si pudieras darme algunas pistas de cómo hacerlo, te lo agradeceré.Me interesa, sobre todo, por tu condición de físico.
Supongo que si alguien se hace ateo, como tú, sentirás una alegría porque ese alguien ha abrazado eso que tu estimas por verdad. El razonamiento inverso es sencillo.
De acuerdo: pertenecer a una orden religiosa no es lo más importante. Pero no me parece honrado que una persona atea emplee este tipo de argumentos (digo que eres ateo por el título de tu blog, que no voy a reproducir, porque no es mi intención hacerte publicidad).
Por cierto, el Opus Dei no es una orden religiosa (esto está más o menos explicado en: ¿Hay conventos del Opus Dei?, ¿Es verdad que hay monjas del Opus Dei? y No somos religiosos).

3 comentarios:

Fernando G. Toledo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Antonio González dijo...

Voy respondiendo entre medias en cursivas:

ANTONIO:
Gracias por responder. La verdad es que supuse que no ibas a considerar mi mensaje, debido a la demora. Pero, de nuevo, te agradezco la deferencia.
Me gustaría puntualizar algunas de tus respuestas. Lamentablemente, en algunos casos habría que volver a remitirse al artículo original, pues parece que desviaras (no digo que intencionalmente) el centro de algunas.

Gracias por la aclaración

Haré lo posible.
1) En tu primera respuesta, por ejemplo, resaltás el hecho de que “a cada uno le agoten cosas diferentes”, sin tomar en cuenta lo más importante: advertir que estamos hablando de ficciones (sea El código Da Vinci, sean los evangelios). Claro que uno es más importante que el otro, lo cual no quita que ambos contengan grandes porciones de ficción. Si ello sucede en el Código, no hay problema, pues excepto muchos adherentes al Opus Dei, la mayoría considera la historia justamente como ficticia. El problema, en cambio, aparece cuando al leer el evangelio muchos no advierten que sucede lo mismo: que un poquitín de historia, mucho de interpretación teológica y otra gran parte de ficción. Entonces, “agotan” esas cosas “fundamentales”: que no se separe la paja del trigo.

Creo, que la opinón pública -y no sólo algunas personas del Opus Dei- opina que el Código da Vinci es una manipulación. Prefiero dar datos de artículos de periódicos sobre el tema: El Código da Vinci: críticas en periódicos de prestigio y El Código Da Vinci: la verdadera historia que manipula

2) Luego sucede algo similar. Mi pequeña crítica radicaba en que si, ciertamente como parece, tenés la valentía de ponerte al frente de un blog como éste, no habría inconvenientes en responder a las preguntas que se te haga, cualquiera sea. Si alguien te faltara realmente el respeto o tratara cosas intrascedentes, no tendrías más que borrar los comentarios. Pero ciertamente no me interesa esto, pues con su blog cada uno hace lo que quiere. Sólo para responder a tu broma, sólo diría que Dios no está del lado de nadie y menos del mío, puesto que no hay tal Dios.

Al ver tu última frase, no deja de sorprenderme la superficialidad de tus comentarios. Creo que sería mejor argumentar algo las cosas, sobre todo hablando de temas importantes. No me parece lo más adecuado hacer este tipo de afirmaciones y quedarse tan ancho. La respuesta a una afirmación tan "a la ligera" como la tuya bien puede ser: pues sí hay tal Dios.

3) No hace falta que tu artículo sea científico para apoyar una afirmación con cifras y sus fuentes. Porque sino, en todo caso, deben atemperarse las afirmaciones. Si vas a decir que el “vendaval” sobre el Opus Dei, propiciado por Dan Brown, ha provocado que muchas personas se hayan hecho cristianos, ese dicho debe ser responsable, y no basarse en meras “experiencias personales”. Si así fuera, deberías decir algo así como “conozco a algunas personas que gracias a este vendaval se han hecho cristianos”. ¿O cómo tomarías que yo, con cierta jactancia, diga que “gracias a este vendaval, muchos han salido huyendo del Opus Dei o empiezan a despreciarlo”? Mal, espero. Y está bien. Porque sería irresponsable de mi parte basarme en experiencias personales para afirmaciones generales.

Por favor, lee este último párrafo y luego lee tu párrafo 2. Tendrás que borrar uno de los dos, porque se contradicen.

4) Claro que muchos defienden su fe, ¿acaso he dicho lo contrario? No, sólo que defender la fe me parece, literalmente, “excepcional”, puesto que la fe no requiere justificación, así como no se basa más que en la asunción de una creencia sin pruebas, con pruebas insuficientes, o contra las pruebas. Que eso es la fe, y estaremos de acuerdo seguramente.
Te doy la razón en que toda ideología es tan atacable como defendible, pero ello sucede porque las adscripciones ideológicas suelen presumir de un basamento racional. Cuando no es así, cuando se da por cuestiones meramente “emocionales”, esa adscripción es atacable pero no defendible. Aunque esta es una opinión atacable, claro.
La cita que me ofrecés es una de las cosas que suelo criticar. La combinación de razón y fe no se puede negar, como intención cristiana, pero es irreconciliable. Si tu creencia puede asumirse desde la razón, no requiere la fe, como no la requiere ninguna ciencia. Si no es así, hace falta la fe, pero la fe no exige razón. Ya definí a la fe más arriba, y con esa definición, que podríamos discutir, queda claro que la razón no cuenta demasiado.

No voy a extenderme sobre el tema. Si quieres profundizar te recomiendo: el libro Fe y Razón, de Juan Pablo II. Suscribo todo lo que dice.

5) Nuevo error. A mí no me alegra particularmente que alguien se deconvierta y se haga ateo. ¿Por qué, en todo caso, te parece deshonrado que un ateo argumente que no es lo más importante pertenecer a una orden religiosa, sino practicar la caridad, la beneficiencia, la tolerancia y el respeto? Te lo puedo repetir: me parece que lo más importante de un cristiano es que practique efectivamente esas cosas, pues con la mera nominalidad no basta. Pero si me decís que para ser cristiano sí es más importante (al decir al ser del Opus ya no hay “más que pedir”) ser de una orden religiosa que practicar esas cosas, de nuevo tenemos un punto más para discutir.
Por cierto, según la definción que manejo (que es, más o menos, la de la RAE), el Opus Dei SÍ es una orden religiosa. Pareciera que en tu blog se quisiera matizar esa afirmación, pero es difícil cambiar la convención idiomática. En el diccionario de la Real Academia se define a la orden religiosa casi exactamente como se define el Opus en su propia página.

Comprendo que no lo entiendas, porque no es algo sencillo de entender.
Lo que te diré ahora viene de mi experiencia personal: puedes fiarte o no. Allá tú. (Explicarlo en detalle levaría mucho tiempo, y lo haría con gusto, pero tengo más de 50 mails pendientes por responder).
Creo que lo realmente importante es ser feliz. Para esto hemos sido creados. Y la mejor forma de ser feliz es vivir cerca de Jesucristo. Cuando alguien se preocupa de los demás está comportándose -consciente o inconscientemente- como a Jesús le gusta, y por eso es más feliz.
Sobe esto ya hablé en: No somos religiosos y en ¿Es verdad que hay monjas?

Fernando dijo...

ANTONIO:
Vamos, que te trato con todo el respeto que te merecés y aun así no consigo una respuesta amable. Es decir, ni siquiera una respuesta. ¿Cuál es el problema? No creo haberte incomodado con mis preguntas, son bastante sencillas, ni con mis objeciones a tus respuestas.
¿Qué tengo que hacer para que también me respetés y, así, me respondás? ¿Decir, casi como Tomás, que me gusta el fútbol, soy seguidor de Boca Juniors, no tengo tenista preferido y que escucho música clásica del siglo XX (de Stravinsky a Messiaen y Boulez, pasando por Debussy y Satie)? ¿Que mis actores favoritos son, hoy, Sean Penn y Johnny Depp? ¿Que me encanta Uma Thurman?
Un poco de frivolidad está bien, pero toda junta te puede dar mala imagen.

P.D.: A propósito de Tomás, y como un servicio caritativo, aprovechá estos datos para corregir su carta: se escribe "Brahms" y no "Brahams", y "Winona Ryder" pero no "Winonna Rider". Por supuesto, no es "Jetro Tull", sino "Jethro Tull".